jueves, 16 de noviembre de 2017

It's all too much (Todo esto es demasiado)

Han venido los Beatles a mi casa esta mañana. Han llegado en un rayo de sol que apuntaba directamente a mi oreja. Es extraño porque yo a los Beatles nunca les he invitado a desayunar, pero se han comido mis galletas y se han bebido todo el café. Eso sí, han tenido el detalle de vestirse para la ocasión, todos con traje negro, corbata y su clásico pelo-casco, muy elegantes. Así quién les iba a negar nada. Hemos estado hablando del mundo, he sacado yo el tema, ha sido por no entrar a saco con el amor que, en realidad, era de lo que más me apetecía hablar con ellos hoy. Les he explicado un poco cómo están las cosas y negaban con la cabeza en silencio, John ha sido el único que ha dicho algo, susurrando, con evidentes signos de angustia en su cara "¿el ser humano no cambiará nunca?". En realidad no sé si lo ha dicho o lo he pensado yo y se me ha mezclado todo, pero, lo cierto es que estábamos muy preocupados con el panorama. Y, como anfitriona, no podía permitir que los ánimos decayeran de esa manera, no era una buena forma de empezar el día, para ellos, claro. Para mí el sólo hecho de tener a los Beatles en casa ya convertía el día en el mejor de mi vida. Así que, para relajar el ambiente, les he enseñado un proyecto en el que estoy trabajando, un mural que quiero pintar en mi casa. Les he mostrado un boceto y George enseguida ha tarareado "Happinness is a warm gun" ¡qué pillo! Le he mirado y le he dicho que ese es uno de mis temas favoritos, que es raro porque siempre que lo escucho me crea un agujero en el estómago pero, al mismo tiempo, me da mucha energía. Es como el amor, he dicho medio vergonzosa y han sonreído. Son muy majos los Beatles, la verdad. En ningún momento me han dicho nada de la colección de tazas y posavasos con las portadas de sus discos que tenemos en casa, pero sé que lo han visto, porque cuando he ido a la cocina a por azúcar, se les escuchaba murmurar entre risas nerviosas. Y cuando he vuelto, Paul había cogido el bajo y George la guitarra que hay en mi salón, Ringo, sentado en la mesa, se ha sacado de la manga unas baquetas y me han preguntado que qué tema quería que tocaran. Casi me desmayo, los Beatles me querían tocar un tema, el que yo escogiera, uno de todos los maravillosos temas que hay en su extensa discografía, uno, UNO. Por un momento me he quedado bloqueada mirando a la nada y sintiendo como si el mundo se hubiera parado y tuviera ante mí la decisión más importante. No estaba preparada para que surgiera esta posibilidad en mi vida, nada me hubiera hecho sospechar que aparecería esta oportunidad, ni en mis sueños más surrealistas. Y, sin embargo, ahí estaba. He salido de mi bloqueo brillando, los ojos me chispeaban, me he dado cuenta de que no podía fallar, daba igual el tema que pidiera, todos son buenísimos, todos los que escogiera iban a hacerme súper feliz durante unos minutos y eso ya no me lo robaba nadie. No es posible elegir un tema de los Beatles y luego decir "Ay no, hubiera sido mejor escoger este otro", ni hablar, imposible. Y les he dicho el tema que quería escuchar y durante el tiempo que ha durado la canción, he sentido la magia recorrer todo mi cuerpo. Han terminado, han soltado los instrumentos, se me han acercado y se han despedido. Según se han ido, John me ha mirado y me ha dicho "esto es como el amor" y se ha reído. He pensado que se refería al subidón de adrenalina que he sentido durante el rato que ha durado la canción. Pero, al quedarme sola, con la electricidad del tema todavía cargándome las pilas, me he puesto a pensar: "¿Y si John se ha referido a otra cosa? ¿Y si John se ha referido al hecho de escoger entre todas las opciones la que más feliz te haga en cada momento? ¿Y si John se refiere a que puedes dudar de si tomas la mejor decisión pero, tu instinto te lleva siempre en la dirección de lo que te hace brillar? ¿Y si John se refiere a que la felicidad es cualquier elección que hagas si la encaras con buena actitud? ¿Y si John simplemente me ha copiado la frase para escribir un final redondo, irse y dejar un halo de misterio? Ay John...

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