viernes, 8 de septiembre de 2017

No seas cretino

A ti cretino,
Personaje de cuestionado bagaje cultural y, sobre todo, emocional. Tú que haces más ruido que cien personas mentalmente sanas y respetuosas. Tú que no conoces filtro, ni empatía. Tú, que te sientes superior porque sí, que piensas que sólo hay una manera de vivir la vida, la tuya, la que calificas de "normal", una vida de mente vacía y boca llena (de veneno). Tú, que me miras el culo cuando paso, como si eso me tuviera que hacer sentir realizada, y me silbas como si fuera ganado. Tú, que te ríes con tus amigos a costa del papel de segundona que la mujer se ha visto obligada a desempeñar en la sociedad gracias a la cantidad de machismo con el que nos habéis enterrado en vida. Tú, que cobras más, que gozas de un rol social superior, compartes palmaditas en la espalda con los que menosprecian al que se sale de "la norma" (religión mediante). Tú, cretino, has estigmatizado la regla, provocando que tengamos que escondernos cuando de repente empezamos a sangrar y nos retorcemos de dolor durante días enteros. Tú, cretino, has estigmatizado el embarazo, provocando que tengamos miedo de anunciar a nuestros jefes que vamos a traer vida a este mundo, esa vida que dentro de unos años pagará tu pensión. Esa vida que descubrirá la cura de tus enfermedades futuras, ESA VIDA. Tú, que dices que una mujer sin depilar no es atractiva, que un hombre no puede amar a otro hombre, que sexualizas la desnudez y luego la censuras, que decides que es más entretenido el deporte masculino que el femenino, que etiquetas, empaquetas y sellas a cada persona según tu vergonzosa base de estereotipos retrógrados. Tú, que llamas "nenaza" al hombre que muestra sus sentimientos y debilidades y "marimacho" a la mujer que realiza actividades que consideras sólo aptas para el género masculino. A ti, que eres como un virus, que a veces te manifiestas en forma de persona y otras en forma de comentario o acto, te deseo la extinción. Ojalá te quemes en el fuego que enciendes cada vez que degradas todo aquello que merece ser exaltado, admirado y respetado.