domingo, 3 de julio de 2016

El presente siempre contigo.

Te espero. Hoy es el día en que más te quiero de todos los días en que te he querido. No sé qué pasará mañana, cómo puedo saberlo, si sólo tenemos hoy, ahora, para siempre. Si mañana será hoy y volverá a ser el único momento importante. El presente lo quiero contigo. Porque siempre será presente y siempre te esperaré ansiosa a que llegues diez minutos tarde. Y haré como que no me importa y mi cara dirá lo que no pronuncio. Hasta que me leas y me pidas perdón por ser tan tú. Y yo admita en mi interior que lo que más me gusta de ti es precisamente lo que me disgusta. Porque a pesar de que ninguno de los dos somos perfectos y nuestros defectos aclaman la atención del otro con fervor y regodeo, hacemos el mejor equipo. Algunos dirán que lo nuestro es fe ciega, pero hablarán sin saber, porque la ceguera es falta de conocimiento. Y, nosotros, sin embargo, somos ciencia, el resultado de múltiples ensayos y errores. Una combinación de elementos que, con el tiempo, se han ido afinando hasta dar este resultado. No ha sido fácil pulir la aristas y redondear los bordes hasta conseguir la forma idónea para amar sin salir mal herido. Hoy lo hemos logrado, no sé mañana, no sé pasado. El futuro es inalcanzable, porque el futuro es el presente del mañana. Y, de principio a fin, el presente siempre contigo.