lunes, 3 de noviembre de 2014

La luz

-Te echo de menos
-¿Aún?
-Todavía
-Pero ya ha pasado mucho tiempo...
-No importa
-¿Por qué?
-Porque te sigo recordando, como si estuvieras aquí
-Estoy aquí
-Lo sé, pero no es lo mismo
-Tienes razón
-Es que nunca será como antes
-Ya... nunca. Pero ahora estás bien ¿no?
-¿Qué es estar bien?
-¿Sonríes de vez en cuando?
-En ocasiones...
-Eso es bueno
-Pero no sonrío como antes... nunca será como antes
-Lo importante es que sonrías, cuanto más mejor. Y haz ruido, mucho ruido. Tu risa es contagiosa
-Me da miedo reír.
-¿Por qué?
-No quiero perderte en mi alegría
-¿Qué significa eso?
-Que si estoy alegre parece que te eche menos de menos y no es así
-Yo no pienso eso
-Tú no, pero los demás sí
-¿Y qué importa? Yo lo que quiero es que seas feliz
-No puedo ser feliz si tengo este hueco dentro de mí... un hueco que es imposible rellenar
-Ven, acércate, que tienes una pestaña en la cara
-¿Te acuerdas cuando me llevabas en tu bici hasta la playa?
-Siempre serás la misma para mi. Tan tímida, tan graciosa...
-Y tú siempre serás el mismo para mi. Tan inteligente, tan cariñoso...
-Aquí se está bien. Tus sueños son bastante confortables.
-Hago lo que puedo
-La imaginación siempre fue lo tuyo
-Te echo de menos
-Lo sé.

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