martes, 17 de junio de 2014

Relatos_Efímeros: Tranquilidad.

Siente la marea rondando su centro de gravedad y el vértigo le impide abrir los ojos. Busca un punto fijo, una columna a la que amarrar su fragilidad a la deriva. Piensa en el tiempo que hace que no se siente a salvo. Es más, ya ni recuerda cuándo fue la última vez que no se preocupó por absolutamente nada. Esta perpetuidad del mal le desconecta del mundo. La última vez que paseó por su zona de confort, ni siquiera tuvo que pensar dónde estaba, ni qué significado tenía esa tranquilidad.  Una tranquilidad que ahora añora y entonces le aburría.


lunes, 2 de junio de 2014

Palmeras

-¿Y tú qué quieres?
-¿Qué quiero?
-Sí...
-¿Puedo elegir cualquier cosa?
-En efecto.
-Yo quiero que haya más palmeras en la ciudad.
-¿Más palmeras?
-Sí. Las palmers me dan calma.
-¿Cómo?
-Así es. Miro las palmeras y siento que no estoy aquí, que me he ido, lejos, a un lugar tropical, de tranquilidad infinita ¿sabes?
-Tranquilidad infinita...
-Cero preocupaciones.
-Y eso, dices, lo provoca una palmera...
-Una no, cuantas más mejor...
-Y pudiendo elegir cualquier cosa... ¿eliges que haya más palmeras en la ciudad?
-Claro.
-Pero podrías haber escogido irte a ese lugar tropical que te inspiran las palmeras.
-Yo no quiero ir allí.
-¿Cómo que no?
-Mi elección no es ir a un lugar tropical de tranquilidad inacabable. Tú has dicho que podía elegir lo que quisiera y yo quiero más palmeras en la ciudad.
-Pero si lo que quieres es escapar de la ciudad ¿por qué no hacerlo?
-Porque si me voy, dejaría lo más valioso.
-¿Qué?
-A ti.
-Pero podrías haber elegido irte a un lugar tropical conmigo.
-Ya, pero eso sería como obligarte a venir ¿no? Yo habría elegido, pero tú no tendrías elección. Me parece mal.
-No dejaba de ser una fantasía...
-No me gusta fantasear con esas cosas. Prefiero quedarme contigo, aquí, en una ciudad con más palmeras.
-¿Y eso?
-Bueno, aquí tú eres totalmente libre de escoger qué quieres... y entre todas las posibilidades eliges estar conmigo.
-¿Y no crees que podría elegir estar contigo en un lugar tropical?
-Aún no.
-¿Por qué?
-Primero hay que disfrutar de las cosas sencillas.
-¿Como las palmeras?
-Como las palmeras.