martes, 10 de diciembre de 2013

Noche de chicas

-La gente evoluciona...- dijo Laura colocándose bien las gafas de pasta.

-Aunque no todos al mismo tiempo, esto está claro- afirmó Marta mareando los hielos de su copa.
-Hay algunos que no evolucionarán jamás- sentenció Estela medio sonriendo. Y todas rieron a la vez. 

Era noche de chicas y fueron a bailar al local de siempre. Lo llamaban noche de chicas aunque, en realidad, significaba "acompañamiento moral urgente en casos de bajón". Para eso estaban las amigas. 

-Parece que no haya mucho movimiento por aquí- les indicó Marta al oído.
-Ya se animará, la noche es joven...- dijo Laura.
-Buff ¡Qué pereza me da todo!- gruñó Estela. 

De repente sonó un temazo. La pista se abrió para ellas. Comenzaron a bailar sin pensar en nada más. Se reían y bromeaban divertidas. 

-Con lo bien que estamos solas ¿verdad?- gritó Laura.
-Eso es cierto ¡Qué manera de complicarnos la vida, eh!- respondió Marta
-Lo mejor sería hacerse lesbiana- bromeó Estela. Las tres se miraron, sonrieron cómplices y estallaron en carcajadas. 
-¡Bebámos!- propuso Marta.

Fueron a la barra y las rondas empezaron a desmadrarse tanto como sus palabras.

-¡Hagámos un pacto!- propuso Estela- ¡Nada de hombres!
-¡Nada de hombres!- dijeron al tiempo brindando con sus copas. 
-Un momento.... ¿Nada de hombres para siempre?- puntualizó Laura mirando su móvil. 
-A ver... para siempre, para siempre.... -dudó Marta. 
-Yo no digo nada pero mirad lo que acaba de entrar- Laura casi ni terminó su frase y las tres ya habían girado la cabeza en dirección a la puerta. 
-Ay madre.... -soltó Estela, Laura rió y Marta calló. 

Disimularon un poco al estilo quinceañero. Risas por lo bajo, comentarios secretos, miraditas indiscretas. 

-Qué monos ¿no?- dijo Laura.
-No están mal, no...- siguió Marta.
-Vaya, vaya...- cerró Estela. 

Laura empezó el ritual del cotejo a distancia con el más alto, aprovechando que le había pillado mirándola y sonriendo. Que si una caída de ojos, que si un girar la cabeza sutilmente mientras mis amigas me hablan. Y así estuvieron un buen rato.

-Voy un momento al baño- dijo a sus amigas.

Cuando volvió. Se encontró a las chicas hablando con los chicos. 

-¡Laura!- gritó Estela con una euforia desmedida y la abrazó. 

Estela, la que media hora antes había dicho "Nada de hombres", batía sus alas de mariposa frente a un hipnotizado Pablo. Marta, en cambio, usaba la frialdad como reclamo con Juan. 

-Laura, ven...- Marta la cogió del brazo- ¿Qué ha pasado?
-¿Qué ha pasado, de qué?-
-¡Hombre, me dirás!- rió burlándose- Aquí había tres tíos y, anda, ahora sólo hay dos y, anda, el tercero está viniendo ahora mismo del baño... - le guiñó el ojo.
-Mira, Marta, este es Lucas- Laura les acercó para que se dieran dos besos, sin poder contener la risa. Entonces apareció Juan con una copa para Marta y ella, a cambio, le ofreció su atención. 
-Mis amigas, tus amigos- sonrió Laura mirando a Lucas con dulzura.
-Te dije que funcionaría....- Lucas la abrazó por la cintura.
-Ha sido una táctica arriesgada- sonrió Laura.
-Yo no podía quedarme sin verte esta noche. Ha sido divertido ¿verdad?
-Eres genial- le dijo ella al oído.
-Tú más- la besó. 

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