domingo, 13 de enero de 2013

Es como magia

He pasado buena parte de mi vida buscando la magia. De pequeña quedaba prendada de cualquier sorpresa inesperada que rubricara una sonrisa inconsciente en mi cara. De mayor, me sucede exactamente lo mismo. No puedo evitar dejarme seducir por la idea de que la magia existe en los pequeños gestos, en las personas menos sospechadas, en situaciones comunes. Si bien es cierto que ahora la magia es distinta de la de antaño, el sólo hecho de creer en ella me dota de un poder inspirador, la ilusión. En mi infancia la magia surgía de un regalo, un presente que alguien quería hacerme en compensación a mi buen comportamiento o por una fecha señalada. De mayor (quizá hasta adulta), la magia es una mirada, un gesto, un abrazo, una palabra que desmonta todo el universo, lo deshace en pequeñas piezas que se recomponen, después, formando una realidad absolutamente distinta. Los cambios más increíbles son el resultado de lentos procesos de siembra. Recoger el fruto es cuestión de tiempo cuando se ha realizado un extenuante y preciso trabajo de recuperación de la tierra desahuciada. Las segundas oportunidades se desvanecen en favor de una única oportunidad sólo al alcance de los más valientes. Y así la vida recupera toda su magia. 

2 comentarios:

ladycherryblossom dijo...

Creo que ya tengo post de mejorquebien favorito. Me ha encantado. Precioso. Que viva la magia!

Diego dijo...

¡Esa es la magia y yo creo en ella! Esa que aparece en los momentos menos esperados y te levanta unos palmos del suelo y ralentiza el resto del mundo por una sola mirada, un solo gesto. ¡Qué viva la magia!