martes, 29 de enero de 2013

No es el todo, son las pequeñas partes

"Dame una pista", siempre me ha gustado esa frase. "Dame una pista" y tu mente empieza a generar todo tipo de ideas, enlazar conceptos, recorrer caminos imaginativos de alto nivel. "Dame una pista" y hasta el más mínimo detalle se convierte en revelador. Quizá por eso me encantaba jugar a las pistas de pequeña y descubrir notas escondidas, cada una con un mensaje en clave que me llevaba al escondite de la siguiente y así hasta completar un recorrido en cuyo fin me esperaba, a veces, un regalo, otras, simplemente, una gran nota final que desbordaba las emociones. Sigue encantándome ese juego. Será que me gusta esforzarme por llegar a los sitios, que lo fácil, lo simple, lo "como debería ser" me aburre, me desinfla. En cambio, un buen reto, una buena sacudida intelectual, un camino donde poner de tu parte y dar lo mejor de ti, es ilusionante y esperanzador, rabiosamente atractivo. Disparatada o no, esa es mi manera de exprimir la vida. Así, sin más.

lunes, 28 de enero de 2013

Independientes pero no

Que sí, que somos independientes. Que sí, que podemos vivir nuestra vida al margen del resto. Que sí, pero no. Necesitamos a la gente y más necesitamos a una persona. LA persona. La necesitamos como ella nos necesita a nosotros. Sí, nos necesitan. Parece mentira, después de haber vivido tantos años en nuestra propia piel y aburrirnos de nosotros mismos, que haya personas a las que les resultemos interesantes, atractivos, excepcionales y quieran tenernos en su vida a toda costa. A mí todavía me impresiona y, siendo sincera, me cuesta creerlo. Pero ahí estamos como están ellos para nosotros. Ellos que son LA PERSONA en mayúsculas, con todos los honores y las exaltaciones que hagan falta. La persona que te escucha, te pretende, te analiza, te conoce y te entiende. La que se pone de gala para verte en cualquier momento y apunta mentalmente, con precisión de calendario, los días clave en tu vida diaria. La persona que siempre lleva un disponible en su agenda para acunar tus pensamientos, tus frustraciones, tus alegrías y tus tristezas. La que te mira a la cara el día que tu cara no tiene el mejor día, te acaricia la mejilla y te dice "me encantas" y lo ves en sus ojos y lo sientes en su tacto y no hay lugar a dudas, lo dice de verdad porque lo ve de verdad y lo siente de verdad. Te regala la sensación de que mereces que te pasen cosas buenas. Y acentúa la idea de que todo el camino recorrido, las lágrimas derramadas, los mundos venidos abajo, merecen la pena sólo por haber llegado a ese momento en que alguien podría trazar de memoria todas las imperfecciones de tu cuerpo, de tu carácter, de tus acciones, suspirar y llamarlo belleza.

viernes, 25 de enero de 2013

S E X O

Somos sensuales, somos pasionales, somos físicos. Seres de acción. Provocadores. Desafiantes. Ayer, mientras vestía mis labios de carmín rojo, pensaba en que no paro de escribir sobre el amor. La dicha de encontrarlo y la desdicha de perderlo. La decepción. Profundidades emocionales reiteradas hasta la extenuación. Y las vendo como liberadoras sensaciones que brotan a la superficie empujadas por la espontaneidad y la falta de razón. Pues bien, hoy no estoy aquí para hablaros de que un día me enamoré y luego me rompieron el corazón. No os voy a relatar cómo eso supuso un punto de inflexión en mi vida y aprendí de ello como lo hice de todos los demás infortunios. Hoy os voy a hablar de algo que, a mi modo de ver, está por encima de todos esos procesos de autofustigación inecesarios derivados del hecho de pensar de más. La evasión total, la redención, la comunión absoluta entre cuerpos, el sexo.

Y que no os de pudor hablar de sexo abiertamente porque es, posiblemente, la expresión más certera de nuestro estado mental y físico, de nuestro ser auténtico, sin corazas. Durante el sexo no se piensa, no se razona, no se analiza, ni se traza una compleja red de comportamientos enlatados a fin de ser aceptado socialmente. En el sexo uno se deja llevar, se abandona, se desconecta del mundo. La realidad se queda fuera, cada vez más lejos, cada vez más insignificante. El tiempo desaparece, las obligaciones se esfuman, la mente se relaja y el cuerpo toma el control. Las caricias activan los sensores de movimiento, los besos funden la consciencia, el contacto piel con piel derriba los muros y el gráfico del deseo se dispara. Algunos lo sienten como un vuelo espacial, ingrávido. Otros lo experimentan como fuego, ardiente. A algunos el placer les conecta con sus emociones más profundas, desafiando así su afán de tenerlo todo bajo control y lloran y ríen y expresan confusión y duda y vulnerabilidad y júbilo. A otros la piel les sobra, desean la fusión total de los cuerpos, anhelan romper los límites, investigar más allá, conquistar nuevos y desconocidos páramos. Los sentidos se agudiza, la sensibilidad se vuelve extrema. Los caminos lejanos confluyen y hay lugar para la esperanza puesto que, si existe algo tan bueno que te desarma de placer, por qué pensar que la vida es cruel. No debiera serlo si es posible acariciar el cuerpo de otra persona y sentir cómo se dispara la adrenalina. Si el calor que emanáis empaña toda razón. Si sientes la seguridad absoluta de que en ese preciso momento no querrías estar en ningún otro lugar, con ninguna otra persona. Y la complejidad autoimpuesta se reduce cuando dejas que tu cuerpo marque los pasos de este intenso y precioso baile que es la vida.

domingo, 13 de enero de 2013

Es como magia

He pasado buena parte de mi vida buscando la magia. De pequeña quedaba prendada de cualquier sorpresa inesperada que rubricara una sonrisa inconsciente en mi cara. De mayor, me sucede exactamente lo mismo. No puedo evitar dejarme seducir por la idea de que la magia existe en los pequeños gestos, en las personas menos sospechadas, en situaciones comunes. Si bien es cierto que ahora la magia es distinta de la de antaño, el sólo hecho de creer en ella me dota de un poder inspirador, la ilusión. En mi infancia la magia surgía de un regalo, un presente que alguien quería hacerme en compensación a mi buen comportamiento o por una fecha señalada. De mayor (quizá hasta adulta), la magia es una mirada, un gesto, un abrazo, una palabra que desmonta todo el universo, lo deshace en pequeñas piezas que se recomponen, después, formando una realidad absolutamente distinta. Los cambios más increíbles son el resultado de lentos procesos de siembra. Recoger el fruto es cuestión de tiempo cuando se ha realizado un extenuante y preciso trabajo de recuperación de la tierra desahuciada. Las segundas oportunidades se desvanecen en favor de una única oportunidad sólo al alcance de los más valientes. Y así la vida recupera toda su magia. 

lunes, 7 de enero de 2013

Mi novela a la venta en formato e-book

Quizá los que llevéis tiempo leyendo este blog recordaréis que hace casi dos años escribí una novela. La autoedité, produje una tirada de 100 ejemplares físicos y la distribuí entre amigos y conocidos. Sin duda fue el gran reto de mi vida (hasta el momento). Después de un largo período de espera, mandándola a editoriales y concursos, con la ilusión de que alguien viera en ella lo que yo veía, he decidido no esperar más. Sin padrino, sin representante, sin alguien que conozca el sector, el autor novel está más que perdido. Y, aunque nunca desistiré en el empeño de poder hacer de mi pasión mi profesión, por ahora me satisface más que mi obra llegue a aquellos que pueden valorarla por lo que es, no por la cantidad de ejemplares que vaya a vender. Es por ello que hace poco decidí distribuirla a través de Amazon en formato de libro electrónico (podéis comprarla por 2,68€ aquí)


Si os gusta *mejorquebien, os gustará La Ruta Hacia Sofía... O eso espero. 


domingo, 6 de enero de 2013

La bufanda y los héroes de 2012

Hace tres años empecé a tejer una bufanda. En aquella época vivía en Madrid, una ciudad de la que estoy profundamente enamorada.. Tejer me sirvió entonces para marcar diferencias en mi vida. Cruzaba las agujas con alegría y esperanza, buscando tiempos mejores, ilusiones y pasiones cercanas que llenaran las horas vacías de literatura fantástica. Iba con mis agujas y mi lana a casi todas partes. Fieles compañeras de viaje, me seguían en mis idas y venidas de Madrid a Barcelona, de Barcelona a Madrid. Y la gente me miraba como si lo que hacía no se correspondiera con lo que era. A día de hoy la bufanda sigue sin terminar. La encontré hace poco, después de mucho tiempo de haberle perdido la pista. Resulta sorprendente cómo las cosas que un día significaron tanto para nosotros pueden perderse en el olvido para  reaparecer de nuevo en nuestra vida así, sin más. Y nos hacen pensar, nos hacen recapitular, nos devuelven el recuerdo de todos esos reencuentros inesperados que han salpicado nuestra vida de emociones chispeantes.

2012 ha sido un año de encuentros y reencuentros apasionantes. La casualidad se alió con la fortuna y juntas cruzaron mi camino con el de personas fascinantes. Hay algunos encuentros que no se hubieran producido sin tres o cuatro acontecimientos precursores. Y hay otros que simplemente se dieron en un momento de acción única. La vida es imprevisible. Por un amor perdido encontré amistades fuertes y sinceras, que cuidan incondicionalmente, que se entregan sin reservas, que están, cumplen y se salen. Mi corazón roto viajó sin rumbo durante un tiempo  y se unió a otros corazones rotos, compasivos y comprensivos, que se dieron a mí sin pedir nada a cambio. Compartí mis emociones abiertamente y me llevé la sorpresa de conectar con personas que sienten como yo. Regalé mi atención a aquellos que confiaron en mis conocimientos para ser aconsejados, y recuperé algunas manos imprescindibles que sujetan los extremos de mi red de seguridad. Ha sido un buen año, en gran parte gracias a ellos. Por su capacidad para hacerme reír cuando no quiero, su infinita paciencia, sus palabras de aliento. Ellos que dan sin esperar y creen que soy especial (aún me pregunto por qué). Ellos que me miran y me leen, me tocan y me sienten, me hablan y me alivian. Son grandes y modestos al mismo tiempo. Seres terrenales, personas sencillas, que en mi mundo se han  transformado en héroes, mis héroes.