miércoles, 3 de octubre de 2012

Las olas de los sueños

Anoche tuve un sueño, un sueño de mar. En una playa infinita, mis pies hundiéndose buscando el frescor de la arena a media tarde. La brisa olía a sal y sobre mi piel una imperceptible capa de suave pegamento marino. Las olas espectaculares, el agua transparente, la sensación increíble. Respirar, sólo podía llenar mis pulmones de ese aroma a detalle, a mágica inspiración, a instante diseñado por artistas locos. Y las olas gigantes me invitaban cual canto de sirena a retar a las fuerzas de la naturaleza. Primer pié y una instantánea sensación de escalofrío recorriendo todo mi cuerpo. Piel de gallina agradable y adictiva. Segundo pié y lentamente dirección hacia el horizonte. Algún día quisiera llegar allí, al lugar donde lo imposible se hace realidad. Pero en este sueño me quedaba hipnotizada por el vaivén de la marea, disfrutando de las travesuras. Hundirme bajo el agua y las olas golpeándome la espalda. Flotar mirando al cielo o dejarme tirar por el empujón impetuoso de la rabia marina aprovechando un momento de despiste. Volver a ponerme en pié y observar una silueta acercándose desde la orilla. De repente un cosquilleo en el estómago, un latido acelerado de corazón, una sonrisa incontenible haciéndose cada vez más amplia. Y la silueta a pocos metros y la sonrisa permanente y el mundo redondo y el sueño perfecto.

1 comentario:

ladycherryblossom dijo...

Preciosa entrada E. Me encanta!!