Un día, sin querer, dejé de ser niña. Crecí a la fuerza dentro de un cuerpo todavía menudo. Ese día aprendí que esperar no es una opción.
Un día, sin querer, volví a ser una niña. Rejuvenecí dentro de un cuerpo maduro. Y ese día aprendí que lo mejor de la vida es la ilusión.
Un día, sin querer, brillé. Deslumbré a los que estaban a mi alrededor con mi facilidad para inventar historias. Y ese día aprendí que puedo ser extraordinaria.
Un día, sin querer, perdí. Regalé mis tesoros escondidos a quien no supo valorarlos. Y ese día aprendí que estoy por encima de los que dañan con su indiferencia.
Un día, sin querer, fui feliz. Y ese...Ese día no hubiera existido sin todos los demás.
A mis padres, por estar ahí.
Su ejemplo es mi mayor referente.
martes 24 de enero de 2012
Un día
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1 comentarios:
Un día, pensé que todo se había acabado.... pero estabas tú..
Mamá Piedrafita
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