martes, 24 de enero de 2012

Un día

Un día, sin querer, dejé de ser niña. Crecí a la fuerza dentro de un cuerpo todavía menudo. Ese día aprendí que esperar no es una opción.

Un día, sin querer, volví a ser una niña. Rejuvenecí dentro de un cuerpo maduro. Y ese día aprendí que lo mejor de la vida es la ilusión.

Un día, sin querer, brillé. Deslumbré a los que estaban a mi alrededor con mi facilidad para inventar historias. Y ese día aprendí que puedo ser extraordinaria.

Un día, sin querer, perdí. Regalé mis tesoros escondidos a quien no supo valorarlos. Y ese día aprendí que estoy por encima de los que dañan con su indiferencia.

Un día, sin querer, fui feliz. Y ese...Ese día no hubiera existido sin todos los demás.



A mis padres, por estar ahí.
Su ejemplo es mi mayor referente.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Un día, pensé que todo se había acabado.... pero estabas tú..

Mamá Piedrafita

Noelle Acheson dijo...

Precioso este post, muy bonito. Lo voy a poner en "favoritos". Gracias por animarme el día!

Un saludo, y sigue escribiendo,
Noelle

*Mejorquebien dijo...

Mil gracias Noelle!
Tu comentario también ha animado mi día! ;)

Un abrazo!!
Esther