martes, 24 de enero de 2012

Un día

Un día, sin querer, dejé de ser niña. Crecí a la fuerza dentro de un cuerpo todavía menudo. Ese día aprendí que esperar no es una opción.

Un día, sin querer, volví a ser una niña. Rejuvenecí dentro de un cuerpo maduro. Y ese día aprendí que lo mejor de la vida es la ilusión.

Un día, sin querer, brillé. Deslumbré a los que estaban a mi alrededor con mi facilidad para inventar historias. Y ese día aprendí que puedo ser extraordinaria.

Un día, sin querer, perdí. Regalé mis tesoros escondidos a quien no supo valorarlos. Y ese día aprendí que estoy por encima de los que dañan con su indiferencia.

Un día, sin querer, fui feliz. Y ese...Ese día no hubiera existido sin todos los demás.



A mis padres, por estar ahí.
Su ejemplo es mi mayor referente.

sábado, 21 de enero de 2012

La ficción más real

Yo soy la ficción más real que hayas alcanzado jamás. Y aunque siento que nunca exististe de verdad, todavía me quedan recuerdos pésimos de aquel querer mentiroso. Culpo al insomnio y empapelo las paredes con las palabras que un día ovidaré.
¿Te olvidaste de mí? Me olvidé de ti. Y así empezó todo. La vida, la luz, la seguridad. Y me enamoro de mí misma cada vez que doy un paso adelante sin ayuda de nadie. Sin infantiles reacciones de dudosa credibilidad. Sin guiones perfectos sobre el papel pero nunca puestos en práctica ¿Podrías fingir durante más tiempo? Sí. No, gracias. Ahora el mango está de mi lado y ya no me quemo. Ves. Si pudieras verlo sabrías que sigo siendo la ficción más real que jamás lograrás alcanzar.