miércoles, 20 de octubre de 2010

Carta a una idea

Estimada Idea,

Permíteme darte la bienvenida a mi mundo interior. Un inquietante lugar reinado por el caos y presidido por una alianza, la de la contradicción y la incoherencia. Inmenso, eso sí. Fértil, para que puedas expandirte. Repleto de recursos con los que puedes experimentar, jugar e incluso transformarte. Tienes carta blanca para hacer lo que se te antoje. Puedes diversificarte o mantenerte intacta, pura. Puedes contagiar tu sabiduría y frescura allá donde vayas. Quiero que invadas todos los rincones de mi ser, que me exprimas y me lleves a lugares inóspitos de mi misma. Hazme tuya y el día que salgas de mí, hazlo en toda tu inmensa perfección. Y deja que yo acompañe tu belleza con alguna de mis palabras.

Siempre tuya