jueves, 1 de abril de 2010

Desmontando el universo

En este piso de Madrid solía haber un universo. Un pequeño cósmos en el que todas las cosas convivían en armonia. Era el lugar de descanso y de alboroto, un remanso de paz y un nido de caos. Volcán en erupción y dulce marea acunadora. Mi reflejo, mi destino. Llegar aquí era llegar a casa y suspirar, uff...por fin. En orden y en desorden ha sido el lugar que me ha visto crecer, seguramente aquí habré desarrollado la parte de mi personalidad que antes no conocía y que ahora lo ocupa todo. Aquí a resonado la mejor música, las mejores risas, las palabras más dulces y las más amargas. Aquí está mi vida, mi independencia, mi refugio nuclear contra miradas ajenas, la soledad entendida de la mejor manera. El sofá con la forma de mi cuerpo, el mueble lleno de pequeños tesoros que recuerdan a aventuras pasadas y memorables.

Ahora mi pequeño universo se traslada. Empaqueto cada planeta y cada estrella para llevármelos lejos de aquí. No sabemos todavía dónde nos instalaremos mi universo y yo. Ni siquiera si seguiremos siendo los mismos una vez lleguemos a nuestro destino. Lo único que sabemos con certeza es lo que dejaremos atrás. Y nos abruma a la vez que nos enorgullece.

Miro alrededor y empiezo a darme cuenta. Veo a todas esas personas que un día pasaron por aquí. Veo todas las veces que salí con una maleta y volví. Huelo la crema solar de los días de piscina. Huelo los experimentos culinarios que algún día salieron bien. Escucho el piar de los pájaros que se posan en la baranda de mi terraza combinado con la megafonía de la jefatura superior de policía. He sido tan afortunada durante los últimos 3 años que será difícil lograr algo parecido. Y aunque mi marcha debería ser para mejor, siento que el apego a este hogar es mayor del que creía. Siento que el apego a esta ciudad es mayor del que creía. Siento que el apego a esta gente es el que creía. Adoro cada esquina del camino que por fortuna me tocó recorrer aquí. Y ahora sé que lo echaré mucho, mucho, mucho, mucho de menos.

2 comentarios:

Doña Col dijo...

Preciosa despedida nena... no se si me he emocionado o esta lagrimilla es por la alergia...

Gus dijo...

Nena, en parte me alegro de no habernos "despedido" porque no tenía ganas de llorar... aunque con este post casi lo hago :(
Estos años han sido muy especiales, llenos de altibajos y grandes momentos de confidencias... No los olvidaremos nunca, estoy segura! Y, aunque hay que mirar para adelante con nuevos ojos y nuevas ilusiones, aquí te esperará siempre un hogar para cuando quieras visitarnos.
Te queremos <3

P.D.: -1 mes para tu cumple! ;)