martes, 16 de marzo de 2010

Dulces sueños

A veces te miro cuando duermes y memorizo tu plácida expresión. Me quedo cerca de ti, custodiando tu vulnerable cuerpo abandonado a la inconsciencia. Siento que podría ser la protectora de tus sueños, la encargada de que conservaras ese estado de calma absoluta durante toda tu vida. Y me siento importante. Te acaricio dulcemente con mi mirada. Y pienso en la posibilidad de pasarme todas las horas de mi vida contemplándote sin decir nada, agudizando el oído para escuchar tu suave respiración, serena y relajante. Me hipnotizas. En ocasiones te susurro cosas que jamás sabrás, secretos que me gustaría contarte y que nunca diré. Pero tengo la esperanza de que mis palabras se escondan en tu subconsciente y provoquen que cualquier día te levantes feliz sin saber el motivo. Esa idea me hace sonreir.

1 comentario:

Anónimo dijo...

:)

dd