domingo, 10 de enero de 2010

La noche

Es la noche del despliegue polar. Donde nada tiene su lugar habitual. Suben, bajan, volatilizan la ciudad. Los sueños, las risas, las promesas sin verdad. Invenciones de una vida ficticia. Cuentos locos de una felicidad sin medida. Seres bidimensionales. Postres de la comida que nunca sació. Es el cierre de la etapa más profunda. El despegue del momento superficial. Inquietante serenidad, pose indiferente, visión cenital. Ya no hay pausas ni reflexiones, hay velocidad y sonrisa vacía. No hay honestidad, ni claridad. Hay juego y perversión. Es la noche del despliegue polar.

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