domingo, 13 de septiembre de 2009

El Salmón

"Siempre seguí la misma dirección, la difícil, la que usa el Salmón".
Andrés Calamaro cinceló esta frase en mi subconsciente allá por el año 2000. En aquel entonces era una tierna jovencita de firmes ideales, convencida de que sólo existia un amor, sólo una relación, sólo una persona. Desentendida de lo real, en mi cabeza el mundo cabía en un círculo reducido de familiares y amigos. Un minimundo metido en una minicabeza poco dada a la transgresión.

Y embutida en la vida tal y como debía ser, me aferré a la única ventana que me dejaba mirar hacia el exterior. Hacia los sentimientos rotos, las caídas vertiginosas y la profundidad emocional. El maestro (AC) acariciaba mis sentidos con letras incisivas, ajenas a mi que, sin embargo, me absorvían, me atrapaban, como si premeditaran un futuro encajado a la perfección en aquellas historias de amor rechazado, amor ensalzado, amor pasional, amor irracional, amor desgarrador.

Ya no recuerdo cuando empecé a nadar contracorriente. Pero lo hice y sigo haciéndolo. Nado contra viento y marea. Nado por mí y por aquellos que no quisieron realizar el esfuerzo de acompañarme en una costosa travesía. Nado porque la recompensa es el esfuerzo. Nado porque mis convicciones, aunque sean distintas a las de antaño, son firmes, son contundentes y suficientes. Nado junto a los salmones, dejando atrás lo conveniente y lo convenido. A veces mi fortaleza se debilita, es entonces cuando cedo a la corriente y me dejo llevar un poco, lo suficiente como para recuperar el aliento y seguir desafiando a lo establecido.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Andrés Calamaro me atrapó hace ya 13 años con sus letras, frases, comentarios...y tú en tan sólo dias has hecho q "me esté atrapando otra vez"....

Anónimo dijo...

Andrelo, ese poeta y cantor, que, posiblemente con Honestidad Brutal, circunvaló los límites más severos del rigor cometido por mano de mujer...

Genio y cantante fértil... maestro y auténtico FOB, aunque ya ni siquiera pretenda entonar como él como hacía en ese himno que es "No tan Buenos Aires".

Supongo que lo mejor de Andrés es que es imposible quedarse con una canción de ese prolijo, abundante y magistral repertorio.

Besos desde el Refugio.