jueves, 23 de julio de 2009

Suspenso

Hoy 23 de julio empiezan mis vacaciones de verano. Y como una colegiala más, recibo las notas de este curso. Este ha sido el curso de las relaciones emocionales. El año pasado, comenzaba el verano con una nueva ilusión. El chico de la sonrisa escondida había aparecido en mi vida para ponerlo todo patas arriba. Era una historia que, en principio, prometía. Enseguida "fuimos novios" y algunos meses después le llevé a Barcelona en un arranque de precipitación, situación que salvamos con cierta soltura. La cosa no fue bien y se terminó. Mareamos la perdiz durante meses, la frase que mejor define nuestro comportamiento durante aquel tiempo de tira y afloja es: "el uno por el otro y la casa sin barrer". Así quedaron las cosas cuando apareció en mi vida el chico de ojos cambiantes. Y entre que nuestra relación nunca fue real y que terminó casi sin haber podido empezar, la cosa tampoco pintó bien.

Por todo ello en este curso no puedo más que abrir mis notas y encontrarme un gran Suspenso. Quizá en otro momento de mi vida catear hubiera sido una absoluta desgracia y un fracaso estrepitoso. Yo, que era la empollona de la clase, no podía permitirme tal imperfección. Y, sin embargo, hoy estoy más contenta que nunca. Convencida o no de haber hecho lo correcto en ambos casos, no tengo ningún cargo de consciencia al respecto. Me siento liberada. Luché, creí, confié, solté y amarré. Fue fácil y complicado. Y en ambos casos, totalmente diferentes, hubo algo certero. Me entregué. Dí lo mejor de mí. Algo que pienso hacer en el futuro. ¿O es que alguien ha dicho que en septiembre no haya repesca? :)

1 comentario:

Hippeis dijo...

Jope, ¿y qué otras asignaturas hay? ¿Solo te has matriculado de eso? :P
Yo te apruebo en cañas y tapas... Que conste.