jueves, 18 de junio de 2009

Técnicamente

Técnicamente hay cosas que no soporto en la gente. Técnicamente. Pero, a medida que pasan los años y con ellos la vida, me doy cuenta de que, aún siendo firme en mis convicciones casi todo el tiempo, me he convertido en una persona más tolerante de lo esperado. A veces hasta logro sorprenderme. En días como hoy, por ejemplo.

Hoy ha sido una larga jornada feliz. Por fin. El buenísimo humor con el que me he propuesto pasar el día ha provocado una sucesión de buenas suertes encadenadas. Los semáforos en verde, sin atascos imprevistos, entretenimiento, proyectos, invitaciones inesperadas, piropos, personas que me quieren, personas a las que querer, correos largos, correos cortos, nuevas oportunidades, posibles viajes de ensueño, amigas, amigos, planificación improvisada, sonrisa y buen rollo a grandes dosis. Sí, hoy ha sido un día especial. Raro pero sin ser desconcertante. Tremendo pero sin ser tremendista. Inmenso. Pero también intruso. No esperaba sentirme así tan pronto. No esperaba esta libertad de sentimiento. No esperaba que desapareciera la desazón, la rabia, la ira, la incomprensión, tan pronto. No lo esperaba. Y, sin embargo, ya está aquí. La calma, como yo sólo puedo entenderla y vivirla, ha llegado. Y el "en adelante" pinta bien, pinta amarillo chillón.

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