miércoles, 1 de abril de 2009

Las mejores historias (A Mr.D.con admiración)

He descubierto que en el mundo hay soles que nunca se apagarán. Personas que logran sorprenderte ante la adversidad. Seres con los que contar cuando ya no quieres contar con nadie más. Héroes con problemas propios que sacan valor para rescatarte de tu pequeño mundo de intensidades emocionales. Mr. D. es una de esas personitas que envuelven con un lazo rojo cada instante compartido. Bajo esa superficie de chico despistado, se encuentran capas y capas de profundidades por descubrir. Es generoso, sincero y buenazo. Transmite calidez y esa extraña sensación de haber llegado a casa. Su mayor virtud es la originalidad con la que afronta los asuntos más escabrosos. Porque él sabe hacer de un mal día el más divertido de la historia. Tiene cierto toque misterioso que despierta interés más allá de la evidencia. Y pasear con él por las calles de Madrid es un placer. No sólo porque me gusta recurrir a él cuando tengo un problema. Si no porque sé que a él le gusta recurrir a mí cuando le sucede lo mismo. Es a quien mareo con mis idas y venidas. Y al que ayudo con mi facilidad de redacción. Posee una buena esencia en el mejor frasco y, sin dudarlo, la regala con todo el cariño que pude transmitir.

Escribiendo sobre él quiero regalarle algo que, según mi opinión, merece. Un trocito de lo que pienso sobre él, para que lo guarde y lo lea cuando todo parezca dejar de tener sentido. Quizá nuestros mundos lleven caminos paralelos que forzamos cruzar en un punto no muy lejano. Pero de ese choque se creó una bola de fuego que ilumina como un gran astro. Seguramente las mejores historias se escriban sin darnos cuenta. Y ésta es una de ellas.

2 comentarios:

Mr. D dijo...

ufff, sin palabras y con las pupilas dilatadas

te has pasao de maja. Qué increible eres. Besicos infinitos

*Mejorquebien dijo...

Gracias a ti majísimo, por secar mis lágrimas....