domingo, 5 de abril de 2009

A dos kilómetros del Polo Norte

A dos kilómetros del Polo Norte hay un lugar donde no existe la mentira. Allí las personas dicen siempre lo que piensan con tanta honestidad que no hay lugar para los malos entendidos. Ni para el enfado, ni para la decepción, ni para la confusión. A dos kilómetros del Polo Norte hay una pequeña cabaña donde todo el mundo puede realizar sus deseos más ocultos, los que van en contra del devenir racional de la vida, los escondidos, relegados, desestimados, enquistados. A dos kilómetros del Polo Norte estoy yo. Sola. Quieta. Dejando que el frío quiebre mi delicada piel y me haga, por fin, sentir viva. Extiendo mis brazos como queriendo abrazar al tiempo para que pierda su noción. Y pare de una vez de correr hacía lo desconocido. Quédate quieto! Disfruta de este momento de plenitud. Sin dudas, sin miedo, sin madurez, sin raciocinio....Con la locura de una nueva aventura llena de felicidad escondida en puertas que abriré a cada paso que quiera dar hacia delante. Nada más y nada menos. Abrázame. Haz que merezca la pena tener ilusión por estar a dos kilómetros del Polo Norte, o de cualquier lugar recóndito.

7 comentarios:

Silvia dijo...

Buon giorno, Esther
Soy Epicura. El nombre es horrible, ya lo sé, pero tiene sus ventajas, jaja. Te escribo porque me encanta tu blog y porque tengo una amiga que está deseando conocerte. Se ha ido a pasar unos días fuera pero sospecho que te va a echar mucho de menos. Dice que eres brillante, que tienes una capacidad de crear realmente asombrosa. Y yo comparto su opinión. Te quería proponer que te vengas por aquí, así la podrías conocer. ¿Qué te parece?

wsart dijo...

Pequeña, yo tb soy tu fan...pero no de los psicópatas. Con perdón a los fans psicópatas. Que yo estoy siempre en ese polo norte a los km que haga falta de ti para ir de compras, para ver gossip girl, para quemar una falla, para despotricar a gusto o para encontrar una buena distracción...

Silvia dijo...

Siempre me han ido las artes marciales, mucho más que otros deportes, como el esquí. Mi teleserie favorita de pequeña era la Frontera Azul y yo quería ser Hu Sha Niang. Una pena que no haya seguido mis instintos, aunque nunca es tarde para dejar que afloren. Bueno, quería comentarte que yo también conozco a esa chica que está tan impresionada con tu blog y que me ha dejado un recado para ti: que aproveches estos días para hacer algo de ejercicio y para planear tu viaje a esta casa. Te va a invitar a pintxos, a todos los que quieras. ¿Quién se podría negar?

Gus dijo...

Nena, esto del Polo Norte... te lo ha inspirado el reportaje de Cuatro? Lo viste ayer? ;)
Besicos!

Nota a las admiradoras: estáis fatal de lo vuestro!

*Mejorquebien dijo...

Queridas todas!!!
Evidentemente aquí tiene que haber un error de identificación bastante gordo. Si alguien (de presencia masculina) quiso usar mi *mejorquebien para ligar...¡Enhorabuena! Desde luego parece haberte funcionado. Pero yo no voy a responder por él. Me halaga que os guste tanto como escribo. Y os doy las gracias por decírmelo. Por el momento, y sobre este tema que os compete, no voy a pronunciarme más.

Wsart! Adoro que siempre estés ahí. Sabes que por mi parte obtendrás la misma respuesta porque...So if you loneley, you know I'm here wating for you.... :)

Gus! Exacto! Tenía a Calleja de fondo y escuché esa grandiosa frase...Me inspiró y salió esto. ¡Me conoces al dedillo! :D

Anónimo dijo...

Hola! precisamente tengo una amiga en el Polo Norte y me ha preguntado por tí, Esther, que a ver qué cuentas, porque le encanta lo que haces, lo que escribes.. Le he explicado que parece que está todo en orden. ¿Lo está?

*Mejorquebien dijo...

Espero que tu amiga, anónimo, no sea la misma que la de Silvia. De ser así, empezaría a pensar en la posibilidad de que os hayáis aliado en un complot bloggero sin precedentes, jajajaja

Si me conocieras sabrías que el orden nunca fue mi fuerte... :)