martes, 3 de marzo de 2009

Obras de esfuerzo

Recuerdo una vez, hace ya años, que una persona, a la que he querido muchísimo, me dijo "no sé diferenciar la línea entre la amistad y algo más". Después de aquella célebre frase se sucedieron casi seis años de estabilidad emocional, dos meses de catástrofe, a los que siguieron dos años de desorientación. Pasado ese tiempo, llego a este día en el que, cambiando el contexto y la persona, trazo con un rotulador de punta gorda la línea que separa la amistad de algo más. La repaso bien y me aseguro de no dejar ni un espacio en blanco que pueda inducir a confusión. Es una separación perfectamente delimitada. Dos partes iguales que nunca podrán llegar a fundirse (nunca más). Admiro mi obra de arte, empeño y esfuerzo unido por la causa más primaria del ser humano, poner límites. Y ahí, frente al gran muro de tinta que separa los dos sentimientos estoy yo pensando ¿en cuál de las dos mitades debería estar?

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