domingo, 22 de marzo de 2009

Las cosas que han cambiado ya...

Por fin escuché el retorcer las cadenas al romperse. Dejando así liberado un corazón lastimado por las drogas del placer y el querer. Libre, libre por fin. Acertando en las decisiones, siendo fiel a sí mismo. Lástima de la persona que no quiso seguir siendo quien mejor se le dió ser. Adiós a esa cara de felicidad, adiós a ese temerario género humano que se lanzó sin red, adiós al cambio de tornas y a la tortilla dada la vuelta una y otra vez. Si quieres verme aquí estoy. Dulcificada y serena. Los proyectos vitales se me acumulan y el deseo de ir más allá. No voy a estancarme en la pelea del "quiero y no puedo". Me aburrí de juguetear como niños. Tengo asumido mi error, que fue, si se me permite la sobreopinión, no más que una roca en mitad del océano. Suficiente para reavivar la desgana.

Y mi corazón desatado deja de componer canciones de amor para recomponer historias de felicidad. No es una despedida, ni un encuentro. No es un "vuelve", ni un "vete para siempre". Es un "me cansé de arrepentirme". Y un "me voy lejos". Porque quiero volver a ser yo, la buena, la generosa, la despistada, la marchosa, la bromista, la sarcástica, irónica, la desquiciadora, la comecocos, la irreverente, la dulcificada y exagerada. Naturalmente yo. Fácil de querer y difícil de soportar.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Princesa,
una de mis manos acaba de alcanzar el alfeizar de tu ventana y ahora ¿qué vas a hacer? ¿pegarme un empujón para que me despeñe? Vale, hazlo si es lo que quieres. Yo voy a por ti y no me pienso rendir.¡Que lo sepas!

wsart dijo...

Pero bueno que interesante se pone esto...saco mis conclusiones:
1. Es un psicópata
2. Es un admirador pesado
3. Es el amor de tu vida
Lo siento anónimo pero para mi eres más el 1 y el 2

*Mejorquebien dijo...

4. Un bromista
:)

Gus dijo...

Princesa, ;)
Yo también opto por las opciones 1 o 2 como las más probables...
Mi recomendación: ¡poner barrotes en la ventana! (Y acento a alféizar, jejeje :)