jueves, 6 de noviembre de 2008

Sin título

Hoy ha sido un día extraño tirando a prescindible. He pasado por una gran variedad de estados. Inquietud, nerviosismo, tristeza, confusión, tremendismo. De todos aún ahora siguen latiendo dos, tristeza y nerviosismo. Lo primero me presiona alrededor de los ojos. Lo segundo me pincha en el estómago. Vuelvo a recurrir al "no sé" para aclarar mis sentimientos y nada consigue aliviarme. Espero aquí sentada que acabe de una vez el día. Y que mañana (por favor) sea mejor, o menos malo. Y dejar de sentirme sola....

2 comentarios:

Luis dijo...

sola no estás,otra cosa es que TU quieras estarlo.

Muaks

*Mejorquebien dijo...

Sin saber por qué hay veces que uno se siente solo entre la multitud...siendo el único (sin saberlo) que puede cambiar ese estado...Sólo hay que dejarle espacio a la tristeza para que se regodee en sí misma...luego...todo va a mejor..