sábado, 8 de noviembre de 2008

Es lo que ves al revés

Mi muñeco de trapo es "encantadoramente" gracioso, tiene un casco azul y unas gafas de sol "supermodernas" en rosa. Es menudito y viste unas bermudas y una camiseta de baloncesto morada. Es la parte más "mona" que hay en mi. Y yo soy la parte más "cría" que hay en él.
Mi muñeco de trapo tiene un corazón de terciopelo y un ombligo de corcho. Es valiente y arriesgado. Su carita es linda y su fuerza es inversamente proporcional a su tamaño. Hoy no he podído traérmelo a casa para que me hiciera compañía en esta tarde de sábado rara. Quizá debí cogerle de la mano y tirar fuerte de él. Seducirle con mi encantadora mirada, ofrecerle algo que fuera difícil de rechazar, algo único y diferente. ¿Diversión? No, no, Esther deberías ser más original.
Una fiesta, si, si...una fiesta con globos, confeti...una fiesta con amigos, bebida y patatas fritas, con sanwiches de nocilla y algodón de azúcar. Una fiesta de esas que emocionan, que acercan lazos, que te amarran a un lugar y nunca quieres marcharte.

Una fiesta con The Killers tocando para nosotros. Voy a ver qué puedo hacer...

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