lunes, 13 de octubre de 2008

Volver a comer "Chocos"

Enredada en la mantita de Iberia, como cereales "Chocos" directamente de la caja, así saben mejor. Es raro pensar que una caja de cartón me haga compañía, pero me gusta imaginar que el "Oso de Chocos" está tirado a mi lado desperdigando los cereales por todo el sofá. Gustaf me dijo que es un tipo majo. Y debe serlo, ya que ha tenído bastante paciencia conmigo. Le veté. Era uno de los mejores amigos de mi ex e hice como si no le conociera. Pero, no hace mucho, Gustaf soltó un: "dale una oportunidad, chica" y tuve que hacerlo, ya que la rana suele darme los mejores consejos. Es lo más parecido a la voz de mi consciencia. Me reconcilié con el Oso y le abrí las puertas de mi casa.

No sé si tendrá relación pero desde que él llego han emergido de las profundidades ciertos recuerdos que me agarran el corazón y lo estrujan para hacer zumo de sentimientos. A mi mente volvió aquel lejano y desgarrador e-mail que fulminó mi inocencia de golpe. Fue la primera y la última vez que temblé de miedo. Fue la primera y la última vez que deseé con todas mis fuerzas no tener razón, que mi intuición se equivocara. Fue la primera vez que alguien me demostró que no me quería sin decirme ni una palabra a mi, diciéndoselo a otra persona. Fue como si hurgaran dentro de mí para coger la parte más sensible, arrancarla y admirarla con impertinencia. Y no podía dejar de llorar. Llorar, gritar, pedirle explicaciones a quien era incapaz de darlas. Fui despedazándome sin darme cuenta, y cuando ya sólo quedaban las ruinas, todavía hubo una última explosión. Destrucción total. Y vuelta a empezar.

Todavía hoy siento cierto dolor al mirar atrás y comprender que siempre habrá dos días que sean los más indescriptiblemente tristes de mi vida. Uno, el día que mis padre me contaron, en aquel escalofriante pasillo de hospital, que mi hermano iba a morir. El otro, el día en que, sola en casa, temblando, leí aquel mail. Dos días que cambiaron el curso de mi vida.

Aunque, al menos, he conseguido volver a comer "Chocos" :)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Leí: Volver a comer "Chochos", jijiji...

*Mejorquebien dijo...

malas pasadas del subconsciente... :p

Álvaro dijo...

Pues cuanto lo siento...