lunes, 20 de octubre de 2008

Una noche en el Independance (dedicado a Alicia)

El viernes quedé con Ali a eso de las diez para cenar en "el Gallego", una apreciada tasquita a rebosar de gente en la que solemos comenzar nuestras noches de "risa floja". Llevábamos un par de semanas sin vernos (o más) y se vislumbraba cierta ansiedad por conocer las últimas novedades y sus detalles más jugosos. ¿De qué hablan dos chicas delante de una botella de ribeiro? De chicos, de sexo, de lo que les pasa a otras amigas, de chicos, de sexo...de chicos. La variedad brilla por su ausencia y la información es infinita.

Dos horas y media después, paseábamos por las callejuelas de Malasaña ya con la "risa floja" a cuestas. En una noche así la visita al Penta es poco más que obligada, aunque sea fugaz. Unos bailes en el escalón, lo que permite una visión panorámica del local, unas risas, una visita al cuartelillo general de todo tándem de amigas (el baño) y para el Independance con una ilusión casi infantil. Era nuestro ansiado reencuentro con la música que más nos gusta.

Llegamos a las dos menos cuarto dudando como siempre de haber escogido el camino más corto. Estábamos en lista (cosas de Ali) pero ni así nos libramos de la más que acostumbrada cola, que en esta ocasión doblaba la esquina. Como unas niñas con zapatos nuevos buscamos nuestro hueco en la fila. Y entre comentarios varios a cerca de lo ya comentado, nos autoinvitamos como oyentes a las conversaciones ajenas. Momento que aprovechamos para jugar a los motes. "Napoleón" fue el pseudónimo estrella de la noche al que le siguieron otros como "el chico con el que me voy a casar" o "el pesao ese".

Aún con la "risa floja" en el cuerpo logramos llegar a la puerta a las dos y media, justo la hora límite para entrar estando en lista. Suplicamos de coña al portero y nos correspondió dejándonos entrar haciéndose el gracioso. ¡Por fin! Bajando los escalones una chica nos dió una margarita (se suponía que era la Fiesta Flower Power) y rápidamente nos la colocamos en el pelo. Nos abrimos paso entre la muchedubre camino a la barra. Pedimos y al centro de la pista, si es que existe. Sonó de todo, de todo lo bueno, claro. Y no paramos de bailar. Una de Franz Ferdinand y la diversión se dispara ¡Genial! Nosotras a lo nuestro pero sin dejar de darnos cuenta de lo que ocurre alrededor, como hace todo el mundo. En esas estábamos cuando veo que se acerca un chico del grupillo que teníamos al lado. No sé qué tipo de "originalidad" debió soltar pero acabó presentándose. Era actor, muy majete. Creo recordar que me dijo algo como "qué guapa eres ¿no?" Y yo, con una amabilidad que ronda la exquisitez le solté un "gracias". Dicho lo cual nos fuimos para otro rincón. Pero el actor con nombre de rey parecía no darse por vencido. Y mi nuca percibió en varios momentos su mirada directa escrutándome. Como no, yo a mi bola, pero pispándome de todo.

Al poco, se nos acercó y me soltó algo como "¿Conoces el significado de la palabra sexy? A lo que yo respondí "Algo he oído por ahí" y, no sé con qué tipo de intención (mentira), me repasó con la mirada de arriba a bajo y exclama un "pues tú...uff....madre mía". Entonces, muy a mi estilo le dije "Tienes a tus amigos un poco olvidados ¿no será mejor que vayas a hacerles compañía?" y él replicó "Qué va, se apañan bien solos", a lo que yo insistí consiguiendo mi objetivo. Después de lo cual nos desplazamos por la sala y.....Take me out...¡Qué grande! No pude evitar cantar a pleno pulmón....Y Ali conmigo, como siempre, dándolo todo (una expresión muy suya, por cierto).

Ali, lo pasé en grande, espero repetir pronto. Ya sabes....¿quieres que le diga algo? Por ti lo hago.

2 comentarios:

Luis dijo...

y a mi que me da la impresion de que no está dedicado a Ali...jajaj
anda q lo pasais mal..

wsart dijo...

Pues si está dedicado a mi y a esas noches que pasamos juntas, a la cantidad de canciones que nos rodean y nos encantan. A esos momentos en los que despistamos a nuestros admiradores, pero esos, nuestros momentos, son solo para nosotras. Esther este viernes tras otro gallego y otro penta, volvimos a darlo todo, bailamos como si nos fuese la vida en ello y gracias a q me volví responsable te mandé a casa....jajajaj. No sé si arreglaremos el mundo, si tendremos el chico perfecto, el trabajo perfecto o hasta el sexo perfecto...pero para todo se requiere paciencia, constancia y como hago yo siempre, no parar de intentarlo.
Un beso niña, el finde q viene tendré q salir sin ti, te echaré de menos. Pero el martes Vetusta nos va a oir cantar!!!!