domingo, 5 de octubre de 2008

Almas con rumbo

Cuando el cielo empieza a oscurecer y las calles frías se quedan solas, el orfanato de los sueños abre sus puertas. Las almas vagan, flotan vencidas por el viento. Trabajan sin descanso. Dejaron sus cuerpos tendidos en la cama y mientras el tiempo transcurre ellos se han quedado congelados con una mueca de placidez que endulza su aspecto.

Durante el crepúsculo, cada alma tiene una misión, un encargo. Consiste en tejer hilos imperceptibles que conformen una trama llamada destino, la consecución de nuestros sueños más profundos.

Mientras no podemos darnos cuenta, ellas nos roban del subconsciente aquellos deseos ocultos, que no seremos capaces de reconocer hasta que se nos plantan delante "por casualidad". Y nunca sabremos de su premeditación .

Esto hace que, bueno o malo, en realidad siempre tengamos lo que queremos. Así, hurgando en lo más profundo, más allá, incluso, de lo más profundo, encontramos esta realidad. . Es el alma la que nos guía, la que hace que ocurran cosas inesperadas, la que provoca que haya días que, al levantarnos, sintamos que nada es predecible y que puede estar a punto de ocurrirnos algo extraordinario.

Por eso debo dejar de intentar controlarlo todo. Dejar que ocurra. Porque sé que algo que no alcanzo a comprender cuida de mi y se encarga de provocar que mis sueños se hagan realidad. Y obtener, con el tiempo, todo aquello que me haga feliz, lo más adecuado para mí, ya que será el reflejo de todo lo que revolotea en mi desconocido, hasta para mí, interior.


The Killers-When you were young

1 comentario:

Anónimo dijo...

Este relato es de lo mejorcito que he leído en mi vida. De verdad, impresionante. Sólo una persona muy especial es capaz de sentir y expresar algo así. Felicidades,Esther! Nunca dejes de escribir!