sábado, 30 de agosto de 2008

Infinitas formas de pasear por el cesped descalza

Hoy el sol se refleja en la fachada de mis pensamientos. Y les ha dado un colorcito así como sonrosado, más bien un rojo de la gama "guiri a la parrilla". Así que están algo atontados, embobecidos, disparatados, ebrios de locura. Otra vez todo se viste del mejor surrealismo posible, del que te hace pararte y pensar "¿demasiadas casualidades?" Es infinitas veces divertido vivir este instante, igual que los mejores momentos de la infancia. Los más fáciles y naturales, que van ocurriendo sin que te plantees un por qué.


the killers-All These Things That I Have Done

Ahora escucho a The Killers comiendo ositos de goma (soy así!). Y enganchada a la escritura, imagino todo aquello que quiero hacer. Sé que estoy bien porque soy capaz de soñar con proyectos nuevos y excitantes enmarcados en lo profesional, pero fuera de los circuitos de la obligación. Me propongo retos en cadena. Y me he vuelto a sentir creativa. Es posible que pronto comience a inventar sorpresas y a construirlas con mis propias manos.
Nunca perdí mi sensibilidad por las pequeñas cosas pero siempre creí que no era un don especial. Quizá ahora hayan cambiado las cosas y lo pequeño que hay en mi sea, verdaderamente, lo más grande que haya habido nunca.

2 comentarios:

Gus dijo...

Lo que pasa es que siempre has sido muy grande aunque en ciertos momentos te hayas sentido pequeña.... pero las pruebas por las que te ha hecho pasar la vida no han hecho más que agrandar todo lo que de bueno hay en ti.
Te quiero (y como yo muchos otros) precisamente por tu enorme capacidad de hacer que los pequeños detalles sean lo más importante.

Y, haciendo referencia tu post anterior, te mando un abrazo muy muy grande, especial y necesario... que, por cierto, te voy a dar mañana mismo ;)
Un besazo!

*Mejorquebien dijo...

Te quiero