martes, 15 de julio de 2008

¡¡¡Please, be happy!!!

Escucha mientras lees...


I like what you say-NADA SURF

Hoy me apetece regalar algo de mi optimismo. Un trocito a cada persona que cree que merezco ser feliz. Voy a repartir mi esperanza en varias cajitas de diferentes colores: verde, rojo, amarillo, naranja, azul, violeta... Y en cada una pondré una nota de agradecimiento:

"Gracias por escucharme"
"Gracias por hacerme sonreír"
"Gracias por regalarme una canción"
"Gracias por entretenerme cuando estoy aburrida"
"Gracias por abrazarme cuando estoy triste"
"Gracias por dejar que sea yo misma"

Me empeño en exigirme definir mi indefinición y, en realidad, sólo necesito reafirmarme en mi caos. Y deseo gritar que:
¡No quiero ser ordenada!
¡No quiero pensar si vuelvo, me quedo o me voy!
¡No quiero planear que planeo lo planeado!
¡No quiero esperar a que me digan "quiero verte"!
¡No quiero tener la última palabra!
¡No quiero que el teléfono deje de sonar!
¡No quiero conformarme con "lo que es mejor para los dos"!
¡Quiero hacer lo que me de la gana!

En el último año he necesitado a personas que me mantuvieran vertical, que alimentaran mis raíces para que creciera, para que me hiciera fuerte. Ahora, dando por hecho que sigo teniendo momento de inestabilidad, he logrado soltar mi mano dependiente y ofrecer mi mano solidaria. Hoy me he visto compartiendo mi escaso conocimiento del mundo con dos amigos. Ambos importantes. Ambos reencontrados. Uno, a distancia, me ha confiado sus sentimientos más profundos, los más desconocidos, los más tremendistas. El otro, desde la cercanía más arriesgada, me ha sorprendido "rompiendo el hielo". A ambos les he hablado desde el corazón, desde la convicción (a veces perdida) de que todo tiene arreglo. De que hay etapas de la vida que no se pueden saltar, que debemos vivir, dejar que pasen. Que ni el orgullo ni la apatía son buenas, pero sí necesarias para poder desestimarlas.

Nunca me he considerado buena dando consejos, porque nunca me gustó darlos. Pero, como de todo se aprende, de los que he recibido he sacado una conclusión: las mejores decisiones son las que tomamos por nosotros mismos, pero es imprescindible tener a alguien al lado dispuesto a cogerte cuando estés a punto de caer y devolverte a tu lugar.

Ojalá yo sea eso para alguien algún día. Para mí, lo estáis siendo todos vosotros. Por eso os regalo una cajita ¿de qué color?
Gracias.

3 comentarios:

RoSeWaRNE dijo...

La verde es buena, no?
Pues me quedo con la cajita verde.

bororita dijo...

Yo tendré que darte cajitas a ti, maja... :)

Gus dijo...

Me gusta la cajita roja, pero no sé por qué creo que me corresponde la violeta y además a ti te daría una azul... raro, no?
Seguro que Freud tendría algo que decir al respecto! ;)
Lo que tengo que decir yo es que por mucho o poco que te haya ayudado, tú ya me has correspondido con creces.
Besos y un abrazo de los más grandes!