lunes, 23 de junio de 2008

Estoy vencido porque el mundo me hizo así...y mi corazón sigue en venta.

Hoy me he descubierto tararenado esta canción en la ducha...

Mi enfermedad


"Estoy vencido porque el cuerpo de los dos es mi debilidad..." ¡Me encanta! Hacía mucho que no la oía y no tengo ni idea de por qué la he recordado de repente. "Soy el remedio sin receta y tu amor mi enfermedad..."
Recuerdo cuando "tu amor era mi enfermedad", un virus letal para mis defensas. Pero, como en la evolución natural de cualquier crisis viral, mi corazón creó anticuerpos. Recuerdo cuando pensé "tendrías que aprender a pedir perdón" y cuando "la cadena se rompió"...Pasó el tiempo y ahora estoy segura de que "el mundo me hizo así, no puedo cambiar".

La tormenta de anoche diluyó parte de mi coraza, esa que me pongo para los momentos de autoexigencia superior. Mientras se ablandaba y resbalaba por mi piel, notaba mi desnudez emocional y unas ganas incontrolables de negociar una tregua. Ondeé la bandera blanca, supliqué piedad y encontré silencio. Eran las vueltas de un negocio mal cerrado. A cualquier cosa le llamamos ilusión. A cualquier cosa felicidad. A cualquier cosa amor. Seguía lloviendo. Y yo empapada de duda. Miré al rededor y el televisor me habló en clave. Sexo, drogas, vidas salvajes marcadas por el dolor. ¿Y qué tengo yo? me pregunté. Suerte. Tengo suerte y soy afortunada. Porque yo muevo mi mundo, me pertenece, lo acelero y lo atraso a mi antojo. Pongo mis reglas. Me permito el lujo de aplazar las decisiones. Y despierto un interés que nunca creí posible. Siempre digo lo mismo, pero huele a cambio y cada vez está más cerca. Ahora la cuestión es ¿dejaré que pase?

Quizá me precipité al poner mi corazón en venta...Aunque, la verdad, y como dice el gran Calamaro, nunca vuelvo y siempre me estoy yendo...¿Por qué? Porque no me conformo con menos si puedo tener más. Porque la versión catastrofista siempre es la más inspiradora. ¿Qué sería de mi sin ella y de ella sin mi? Diferente.


Corazón en venta

5 comentarios:

Luis dijo...

Que curioso: Es una de las canciones de mis mañanas dormido en el bus (entre otras muchas de Calamaro)...
sabes? Nunca tuve claro si vencer o sentirse vencido es la misma sensacion y nuestro corazon realmente no está engañando...muchas veces he ganado y me he sentido como el unico perdedor pero lo mejor es perder y sentirse ganador...uff que ida de olla...sorry

P.D.: siempre me ha ENCANTADO de veras esa frase: "estoy vencido porque el cuerpo de los dos es mi debilidad".

:P

Gus dijo...

Discrepo sobre la venta del corazón. Creo que sólo es posible alquilarlo, eso sí, puede llegar alguien que merezca el ususfructo de por vida. Pero siempre hay que quedarse con la propiedad del propio corazón, por lo que pueda pasar. Y, por supuesto, tratar de no hipotecarlo nunca, que ya sabemos lo que pasa cuando viene la crisis...
Un besito!

*Mejorquebien dijo...

Sí, estoy de acuerdo. Pero, replico, hay ocasiones en que te sientes vendido, en el que crees que has perdido el control de tu propio cuerpo, de tu esencia...En esas ocasiones es cuando se puede considerar (subjetiva y erróneamente) que tu corazón está en venta para uso y disfrute del mejor (si existiera) postor.

Y siempre mirando el lado más irracional de las circunstancias.
Un beso amore! ;)

el 22 dijo...

Hoy, que les veo notoriamente afectados por el magisterio de Andrelo (prócer de la música y de la poesía rimada en lírica; sugerente surcador de los más procelosos y oscuros abismos vivenciales; salmón por excelencia y definición), me permito referenciar:

"puse precio a mi corazón y nada quiso pagarlo, te cambio tu corazón por el mío, para mirarlo y mirarlo" (Paloma. AC).

"Pero soy peregrino
y a mi nostalgia
le canto así en la oreja del corazón:
Vamos a la distancia, sí,
que soy el trovador,
si la distancia llama,
yo jamás veré ponerse el sol.
Vamos a la distancia, ya,
y si no llego, amor,
vos le darás mi alma
de argentino y de cantor" (Milonga del trovador. Horacio Ferrer en la voz de AC).

"Que pagues el rescate que abajo te indico.
Yo tampoco me explico, por qué no acudí antes a ti.
Pero nadie puede salvarme, nadie sabe lo que sabes,
y tampoco entregarían lo que vale mi rescate.te indico, yo tampoco me explico. (El rescate. Enrique Bunbury).

"Es hora de recapitular las hostias que me ha dado el mundo. Hoy querrán oír mi último adiós. Bien. Poco a poco van llegando y yo los recibo en batín.
Y unos me llaman chaval
y otros me dicen caballero. (El hombre que casi conoció a Michi Panero. Nacho Vegas).

Efectivamente, el corazón siempre está en venta (aún cuando se encuentre en arrendamiento temporal; los menos proclives lean "noviazgo")... Y eso genera una serie de circunstancias adyacentes que, por regla general, conduce al desánimo o, cuanto menos, a la desilusión.

Ardua literatura y lírica, Lisa.

besos (y rosas).

ps: acaso no visitó su buzón electrónico? acaso no sintió inquietud? Lástima (a todas).

*Mejorquebien dijo...

Yo siempre siento inquietud y pocas veces digo la inquietud que siento siempre.......

Besos