jueves, 12 de junio de 2008

Cosas que es mejor no preguntar si no sabes la respuesta de antemano.

Hay gente que tiene la mala costumbre de hacer preguntas para autocomplacerse. Por ejemplo, el otro día un "amigo", después de meses de no saber el uno del otro, me preguntó "¿Valió la pena?". "¿Valió la pena el qué?", le dije, "lo que pasó", replicó. Por desgracia era una pregunta de reafirmación personal en la que yo no quería, ni por asomo, colaborar, así que dije la verdad. "No, no valió la pena".
¿Qué? ¿Que soy cruel? Es posible. Pero las cosas es mejor decirlas claramente, sobre todo cuando ha pasado tiempo y te das cuenta del verdadero sentido de tus pasos.

Lo siento, no valió la pena. Quizá hubiera sido distinto si ambos hubiéramos tenido el valor suficiente. Pero, no fue así y, ahora, uno de los dos se quedará con la incertidumbre de saber qué pudo ocurrir. Mi "amigo" siempre dice "la vida es muy larga, no sabemos qué puede pasarnos más adelante". Quizá tenga razón. A lo mejor nuestros caminos vuelven a cruzarse, si lo hacen, si llega el día en el que volvamos a estar cara a cara, ¿habremos retrocedido o habremos avanzado?. Desperté para soñar de nuevo. Aquello voló, de mi estómago directo al país de nunca jamás ¿Radical? Como siempre. Nada ha cambiado, pero todo es diferente. Otra hoja más del libro "Lecciones de la vida" que puedo pasar. ¡Qué alivio!

Keane - Can't Stop Now

Adoro esta canción.

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