sábado, 28 de junio de 2008

Una habitación plagada de recuerdos...

Volver a casa, aunque sea para un fin de semana, supone el desbordar de los recuerdos. Cada rincón de este piso, situado en el barrio de Marianao de Sant Boi de Llobregat, habla de cientos de momentos emotivos, divertidos, en definitiva, difíciles de olvidar.

Hoy me he dado cuenta de que se me había pasado sin acordarme el día del cumpleaños de el chico anteriormente conocido como "mi sireno". Y me ha dado pena. Pero no una pena de "ojalá todo fuera como antes", si no una pena de "qué raro no poder felicitarle". Pena por tener que olvidarme de alguien importante en mi vida, casi por obligación, pena a no compartir nunca más momentos felices, sin tensión. Pena a no volver a ser los mejores amigos.

Mire donde mire por aquí todo tiene su sombra. La bola del mundo colgada del techo de mi habitación, un regalo que supo que me encantaría. El cuadro de Marilyn, estilo POPART, que descubrí rodeado de globos escondido en el armario de su residencia por mi 19 cumpleaños. El poster de Zabaltegui, de cuando fuimos al Festival de Cine de San Sebastián y se curró la sorpresa con notitas y pistas. Me conocía más que nadie.

Es curioso ver todas esas cosas y no sentir nada de nostálgia. Sólo la certeza de haber pasado unos años espléndidos con una persona que en aquel momento era todo lo que necesitaba.

Quizá me esté pasando ahora lo que todos pronosticaban. "Llegará un día en que sólo te quedes con lo bueno". Nunca quise hacerles caso. Y, ahora, creo que sí, que me quedo con aquel banco en la rambla Catalunya, aquellos donnuts compartidos y aquellas pellas interminables. Todo es distinto ya. Y ninguno queremos ser "nosotros" de nuevo. Pero, después de la tormenta, reconozco que él ha sido la persona a la que más he querido en mi vida. Y por ello, siempre va a tener un lugar en mi humilde corazón. ¿Un lugar privilegiado? No. Ese me lo guardo para el "él" que está por venir. Sigo creyendo...

miércoles, 25 de junio de 2008

Intensas sesiones

A veces merece la pena contemplar a los demás y dejar de pensar en uno mismo. Es agridulce ver en ellos ciertos rasgos que reconoces a la perfección. Como tú, están sembrados de inquietudes, dudas que no pueden valorar desde su perspectiva, por estar demasiado implicada. Son personajes matizados por tu propia percepción y aconsejarles, sin tener valor para darte consejo a ti mismo, es rozar lo hipócrita. Y te quedas callado, porque sabes que, igual que tú, sólo necesitan que les escuches. Eso te hace sentir especial. Sobre todo porque dejas de pensar que el mundo gira a tu son para darte cuenta de que eres un grano de arena en el desierto. Y entonces empiezas a relativizar sobre todos esos problemas que creías incorregibles, todas esas malas caras, todo el absurdo collage en negro que has hecho de tu vida.

Somos creadores de imperfección y, sin querer, artistas de lo perfecto. Moldeamos cada momento sin saber lo que estamos haciendo. Sólo con la convicción de que puede ser el mejor de nuestra existencia. Lo será, sin duda, lo será.

lunes, 23 de junio de 2008

Estoy vencido porque el mundo me hizo así...y mi corazón sigue en venta.

Hoy me he descubierto tararenado esta canción en la ducha...

Mi enfermedad


"Estoy vencido porque el cuerpo de los dos es mi debilidad..." ¡Me encanta! Hacía mucho que no la oía y no tengo ni idea de por qué la he recordado de repente. "Soy el remedio sin receta y tu amor mi enfermedad..."
Recuerdo cuando "tu amor era mi enfermedad", un virus letal para mis defensas. Pero, como en la evolución natural de cualquier crisis viral, mi corazón creó anticuerpos. Recuerdo cuando pensé "tendrías que aprender a pedir perdón" y cuando "la cadena se rompió"...Pasó el tiempo y ahora estoy segura de que "el mundo me hizo así, no puedo cambiar".

La tormenta de anoche diluyó parte de mi coraza, esa que me pongo para los momentos de autoexigencia superior. Mientras se ablandaba y resbalaba por mi piel, notaba mi desnudez emocional y unas ganas incontrolables de negociar una tregua. Ondeé la bandera blanca, supliqué piedad y encontré silencio. Eran las vueltas de un negocio mal cerrado. A cualquier cosa le llamamos ilusión. A cualquier cosa felicidad. A cualquier cosa amor. Seguía lloviendo. Y yo empapada de duda. Miré al rededor y el televisor me habló en clave. Sexo, drogas, vidas salvajes marcadas por el dolor. ¿Y qué tengo yo? me pregunté. Suerte. Tengo suerte y soy afortunada. Porque yo muevo mi mundo, me pertenece, lo acelero y lo atraso a mi antojo. Pongo mis reglas. Me permito el lujo de aplazar las decisiones. Y despierto un interés que nunca creí posible. Siempre digo lo mismo, pero huele a cambio y cada vez está más cerca. Ahora la cuestión es ¿dejaré que pase?

Quizá me precipité al poner mi corazón en venta...Aunque, la verdad, y como dice el gran Calamaro, nunca vuelvo y siempre me estoy yendo...¿Por qué? Porque no me conformo con menos si puedo tener más. Porque la versión catastrofista siempre es la más inspiradora. ¿Qué sería de mi sin ella y de ella sin mi? Diferente.


Corazón en venta

domingo, 22 de junio de 2008

I'm becoming paranoid....

Al final he hecho lo que tenía que hacer. Cerrar el círculo. He ido al concierto de The Sunday Drivers sola. Reconozco haber intentado persuadir (y seducir) a más de una/uno con el objetivo de ser acompañada y, de paso, compartir con ella/el parte de mi reto inicial. Descubrí a The Sunday Drivers ("Los domingueros")un mes después de ser abandonada por mi relación sentimental. Fue pura casualidad. Andaba en busca de mis gustos, tenía que construirme a mi imagen y semejanda, y escuché "Paranoid". Me enganché. Era distinto a lo que se suponía que era mi estilo hasta entonces. Y me enamoré de mi nuevo gusto. Ellos abrieron la puerta a otros: Deluxe, Franz Ferdinand, Vetusta Morla, Russian Red, Love of Lesbian, Facto Delafé, Lory Meyers y Wilco. Por ello y por un año repleto de nuevas emociones musicales les debía un homenaje, una visita, unas letras mal cantadas en inglés y un meneo de caderas rodeada de extraños. Ha sido un renacer.

Muchos no entenderéis (si es que "muchos" leyerais este blog) cómo mi vida ha quedado tan marcada por los acontecimientos. Fue duro. Nadie sabe cuanto. Y dejó una herida, una señal imborrable, una cicatriz de guerra. Estuve en el frente, luché, valiente inocencia, y perdí. Pero gané. Gané en confianza, en darme cuenta rápido de las estupideces que hago. Gané en personalidad, exigencia, sabiduría. Gané en literatura, agilidad mental y revuelo sentimental. Gané a muchas personas que temo perder día a día. Gané en riesgo, aunque ahora me haya aliado a la prudencia. Yo no era de las que volvían, yo dejaba las cosas atrás, lo que no sucedía se perdía, nunca jamás lo recuperaba, y me daba igual, porque tenía una idea equivocada de la perfección de la vida, del cuento de hadas, del mundo ideal. Pero le eché un par y volví. Con un papel en la mano "por si te pasas por Madrid".

A veces me ofusco tanto que no me acuerdo de los gestos más buenos. Los simples, los de la gente que te quiere. Amor fraternal, amor liberador, desintoxicado, sutil y completo. Prometí hablar menos del amor y más del sexo. Pero yo no soy así. Soy una romántica en el sentido más amplio de la palabra. Y nunca podré dejar de soñar.
Es duro empezar a darse cuenta de que no hay persona en el mundo que viva cada instante con la misma intensidad que yo. No hay persona en el mundo capaz de sorprenderme en continuidad. No hay persona en el mundo que haya visto en mí alguien que pueda cambiar su vida (en el sentido más peliculero y sensiblón de la expresión, pero en el menos literal, también).

Pero, por fortuna, siempre habrá una canción que libere mi algo interior (¿alma?) durante los segundos más perfectos que jamás habré vivido. Hoy he superado, gracias a ello, el miedo a exponer mi soledad en público, a no tener a quien pierda el culo por acompañarme al fin del mundo, a ser mi "amor verdadero". En fin, una dosis más de todas esas chorradas tan mías. Qué le voy a hacer, eso no cambia.

sábado, 21 de junio de 2008

Lost & Found

He dedicado algún tiempo a pensar si debería escribir sobre cómo me siento hoy. Pocas veces me tomo tantas molestias. Normalmente digo lo que me apetece impulsivamente. Porque es algo que me afecta a mí, a mí y a nadie más. Pero esta vez se me antoja distinta. Quizá porque sé que la indignación es fruto de la ignorancia, del no saber. Pero estoy bien, no os dejéis engañar por la intensidad de esta escritora con pretensiones. Sigo positiva. Sigo sonriendo. Y, sobre todo, sigo encantando (no sé por qué).

Y, siendo honesta con mi honestidad (redundancia consentida), no puedo ir en contra de mi naturaleza, que es la que me ha lanzado, irremediablemente, a escribir un blog sin fin y sin medios. Así que, consciente de su intrascendencia en la vida ajena y volviendo a abusar de la oscuridad literaria, suelto un "estoy muy enfadada".

Sí, hoy estoy enfadada. Pero no con la vida, porque, decirlo, sería una forma de tirar pelotas fuera. No con el mundo, que me está dando tantas cosas buenas que disfruto a medias. No con el sistema, porque soy afortunada al crear mis propias reglas. No con la casualidad o el destino, porque me regala momentos bellos y únicos. Por primera vez en mucho tiempo estoy enfadada con el juego.

A veces juego para ganar y otras para competir. Soy adicta a los retos. Y me quemo, no veas como me quemo. Sigo en el mismo punto, desilusionada otra vez, decepcionada por las palabras libres de significado. Y, siguiendo con las primeras veces, he decidido rendirme. Me retiro. Eso no lo hago muy a menudo, no. Yo no soy de las que se dejan ganar por las circunstancias, no señor. Pero me retiro.

Publicarlo, decirlo en voz alta, quizá sea un error o no. A lo mejor alguien pueda sentirse ofendido, como yo. Es posible que esté volviendo a meter la pata, no he dejado de hacerlo en los últimos meses, una y otra vez. Me temo que haber dicho "he aprendido de ello" fue una gran mentira. ¡Buah! Suena todo tan catastrofista que hasta me lo estoy creyendo.

Estos días en Gijón un compañero de trabajo me dijo "Si lo quieres ve a por ello", "Sí, lo quiero", le dije, "Pero no voy a ir a por ello". No, cuando sé que ello no va a venir a por mi. Y el autoengaño no es mi fuerte, la verdad.

Así que decir "sigo mejorquebien" ¿sería una gran mentira? Hoy sí. Mañana no lo sé. Mi vida es como una montaña rusa, en cuestión de horas varía de lo divino a lo banal. Del cielo al infierno. Del todo al nada. Sigo buscando mi lugar y me temo que me casé con la prudencia. Esto es lo que más odio de todo lo que ha pasado, ser prudente.

Pero, ya me vais conociendo, soy una gran X que debo despejar. Una tendencia hacia el infinito. Un enigma por resolver. Un bucle sin fin. Yo en un mundo en el que los demás siempre son más importantes.

martes, 17 de junio de 2008

Para él, para ella, para todos...y cada uno

Me voy. Estoy a punto de cerrar la maleta. Pero antes he querido llamar a mi mejor amiga para despedirme y al hacerlo, me ha apetecido despedirme también de vosotros, no sé por qué, quizá por cortesía. De Esther a anónimos, de anónimos a Esther. Me voy a Gijón, a beber sidra y escribir notas de prensa. Pero no a la vez. Huyo en el sentido figurado de un Madrid que me abofetea por momentos. Pero son bofetadas de ¡reacciona Esther! no de ¡toma, jodete! Me marcho con mucha ilusión y esperanza. Porque a la vuelta iré al concierto de The Sunday Drivers, seguramente el primero al que iré sola y no porque no tenga amigas, es que el mundo ha conspirado para que todas estén ocupadas. Así que sigo mejorquebien, quizá un poco descuadrada por los últimos acontecimientos, pero muy positiva ante lo que va a venir. Seguro que es algo inimaginablemente merecido. Creo que he sido buena. Al menos eso pone en mis notas.

Un beso a todos y cada uno.
A la vuelta prometo hablar menos del amor y más del sexo!! ;)

lunes, 16 de junio de 2008

Pronóstico reservado

Hoy comienzo una etapa de pronóstico reservado. Los últimos acontecimientos en mi vida, lejos de querer darle un dramatismo inexistente, han acelerado un proceso de reorganización vital. Por lo que, ahora, me siento obligada a cerrar puertas y dejar cosas importantes fuera. Lo que quiere decir que vuelvo a mi estado natural. Pensar, orientar y exprimir la situación hasta encontrarle un significado.

Volveré a estar tranquila, a darme tiempo para conocer, intercambiar y sucumbir (de nuevo). Nadie sabrá, en realidad y por mucho que hable, qué es lo que pasa por mi cuerpo como una corriente de agua cristalina, que no clara. Agua helada que congela partes importantes. Estómago, corazón, piel y razón.

Ya está. Soy una etiquetadora de situaciones, de momentos y de conversaciones. Controladora de las palabras que van a desencajarme. Cuidadora de mi propio optimismo. Sentenciadora en situaciones perversas. Siempre fui radical. Porque no tolero la incoherencia. Porque admito las dudas, los temores, los agobios y los tremendismos. Pero no soporto, y nunca lo haré, ser el blanco de las palabras bonitas y los gestos que las contradicen.

Ayer me preguntaron si había hecho alguna locura por amor. "Alguna que otra" dije. Me puse a repasar. ¿Locuras por amor? ¿Amor? Seguramente mi concepción de amor sea mucho más grande de lo que nunca haya conocido. Posiblemente un ideal. Amor no quiere decir nada pero en realidad lo nombra todo. Es una palabra que no alcanza a describir los infinitos sentimientos a los que nombramos con ella, por eso se usa con cierta ligereza. ¿Qué es amor si no el deseo de decirlo?

Somos adictos. ¿Al amor? No, a la combinación de miedo y placer que provoca el nombrar esa palabra. Decir “te quiero” y saber que todo tu mundo anterior va a desmoronarse sin que te inmutes por evitarlo. Saber que te quedas suspendido en el aire, sin más sustento que una fina cuerda bajo tu pie derecho (el racional) e intentas no quedarte sólo, llevarte a alguien contigo, a esa persona que tienes en frente y te mira con ojos indescriptibles. “Yo también te quiero”, qué cruel respuesta. Porque tú has sido el necio que los has dicho primero y te reconcome por dentro la amargura y el gusto, la sensación de ser algo incompleto, vulnerable, insatisfecho ante todo lo demás. El temor a depender y necesitar. MIEDO en mayúsculas.

Te pierdes y te perderás. Te reencontraras en otra parte, con la misma forma y una esencia que jamás imaginaste. Te entregarás, por deseo y obligación, por derecho y afición, porque si. Harás de tu vida un núcleo casi perfecto que irradiará buen rollo. Pasarás una época de locura y otra de estabilidad, para fulminarlo todo por el inconformismo. Vuelta a empezar. “Te quiero”, “Yo también te quiero”…. Y la segunda es diferente a la primera, y la tercera a la segunda, y sucesivamente, hasta encontrar a alguien por quien vale la pena dejar de ser inconformista. Y luchas, luchas contra viento y marea, nunca has sentido antes que mantenerte en la batalla era una cuestión vital. Porque es diferente, especial, un engaño muy certero. Porque si no lo intentas siempre te estarás preguntando por qué lo dejaste pasar.


(a todos los que luchan por el amor….brindo por vuestra valentía)

domingo, 15 de junio de 2008

sábado, 14 de junio de 2008

Madre mía, madre mía, madre mía....

Llevo meses esperando el verano, el primero trás la recuperación. Y hoy ha llegado. Ha salido el sol caluroso y ¡ya puedo ir en manga corta! ¡bieeeeeeen! Yo ya estaba contenta con este radiante día y tampoco me hacía falta más, cuando, de repente he oído en la radio algo que no podía creer. Igual que llevo meses esperando el calorcito, también llevo meses, casi un año, esperando poder ir a un concierto de The Sunday Drivers y, por fin, tocan en Madrid. El sábado que viene, en el día de la música, gratis (eso está muy bien). Maaaadre miiiia ¿se puede estar más contenta? Sí, porque luego, al consultar el programa por Internet he visto que también toca Russian Red. Buah!!! Genial!! Qué ganas. Ahora, a ver a quien engaño (como siempre) para que venga conmigo. Y el domingo otro de Vetusta Morla. Si es que no paro....

Lo que decían es verdad. Cuando estás bien, tranquila y serena, las alegrías no las tienes que buscar, te encuentran.

jueves, 12 de junio de 2008

Cosas que es mejor no preguntar si no sabes la respuesta de antemano.

Hay gente que tiene la mala costumbre de hacer preguntas para autocomplacerse. Por ejemplo, el otro día un "amigo", después de meses de no saber el uno del otro, me preguntó "¿Valió la pena?". "¿Valió la pena el qué?", le dije, "lo que pasó", replicó. Por desgracia era una pregunta de reafirmación personal en la que yo no quería, ni por asomo, colaborar, así que dije la verdad. "No, no valió la pena".
¿Qué? ¿Que soy cruel? Es posible. Pero las cosas es mejor decirlas claramente, sobre todo cuando ha pasado tiempo y te das cuenta del verdadero sentido de tus pasos.

Lo siento, no valió la pena. Quizá hubiera sido distinto si ambos hubiéramos tenido el valor suficiente. Pero, no fue así y, ahora, uno de los dos se quedará con la incertidumbre de saber qué pudo ocurrir. Mi "amigo" siempre dice "la vida es muy larga, no sabemos qué puede pasarnos más adelante". Quizá tenga razón. A lo mejor nuestros caminos vuelven a cruzarse, si lo hacen, si llega el día en el que volvamos a estar cara a cara, ¿habremos retrocedido o habremos avanzado?. Desperté para soñar de nuevo. Aquello voló, de mi estómago directo al país de nunca jamás ¿Radical? Como siempre. Nada ha cambiado, pero todo es diferente. Otra hoja más del libro "Lecciones de la vida" que puedo pasar. ¡Qué alivio!

Keane - Can't Stop Now

Adoro esta canción.

Improvisación

Cansada, agotada, rendida... Soy feliz...optimista...irradio luz resplandeciente, como el ciego que Amelie guía por una ajetreada y divertida calle de Paris. Estoy tranquila y a la vez emocionada. No puedo dejar de darle el mejor valor a todo lo que pasa. Contra pronóstico sigo mejorquebien.

Estoy mirando a Gustaf, ahí le tengo, espatarrado en la cómoda, con la boca abierta y una mano sospechosamente escondida en la entrepierna. Si tuviera "cosita" ahora mismo estaría alucinando con su falta de respeto, pero como no la tiene sólo puedo reírme del "¿y si tuviera? jijiji".

Deliro porque son las dos de la mañana y acabo de llegar de un concierto de Vetusta Morla, sí el segundo de muchos que vendrán este verano, Tres Cantos, Burgos, Ávila...Ali y yo somos grupis. Y ya nos hemos hecho con el guitarrista melenas. De tanto llamarle la atención al final nos ha tenido que saludar ¡a nosotras!

La vida me divierte cuando pienso en positivo. No me importa qué digan los demás, porque hablan mucho, a veces sin pensar. Quiero ser libre para decidir qué quiero sentir, qué quiero hacer y qué quiero para mi. Mañana no lo sabré pero hoy quiero más. Más de esto. Más euforia, romanticismo y cariño. Más sopresas, imprevistos y locuras. Mucha más improvisación. ¿Improvisarás para mi?

martes, 10 de junio de 2008

Solos yo y el mar

Escucha mientras lees....

Wilco - California Stars


Hoy he echado de menos los veranitos en la playa. Cuando todo se tiñe de amarillo y ves humear el asfalto, creando imágenes lejanas sacadas de un delirio. Un vestidito escueto, la piel dorada, los ojos brillantes, el pelo mojado y unas chanclas. Llegar al escalón que separa la carretera de la arena y dar un salto hacia el paraíso. Notar como queman los pies y hundirlos buscando lo húmedo. Llegar a la orilla y plantar el chiringuito. La sombrilla, las toallas, la cremita, las risas, la impaciencia. Cerrar los ojos, dirigir la cara hacia el sol y soltar "¡Cómo pica el Lorenzo!". Escuchar como chapotean unos niños, como hablan aquellas mujeres, como grita el hombre de los polos y como alguien juega a las palas.

Me rindo sobre una toalla de colores, boca abajo me pongo la música, me saco las gafas de sol, no puedo evitar mirar a la pareja que se magrea más allá o al bebé blanqueado por el protector solar. Me divierto. Me río. Disfruto.

Toca bañito. El agua está helada. Me quejo. Jugueteo con la arena mojada, creo formas, entierro mis pies antes de que una ola los descubra. Me llaman. Pongo cara de sufrimiento, subo los brazos como si fueran la parte más sensible de mi cuerpo y no pudieran mojarse hasta el final. El contacto con el agua y las olas me reactiva. Siento el envolvente olor de la sal mezclado con la crema solar, un aroma inconfundible, irrepetible, único. Viene una ola grande. Pongo cara de velocidad y ¡Zas! me sumerjo. Cierro los ojos bajo el agua, es un segundo de desorientación prevista. Salgo a la superficie con la más pura sensación de libertad.

Juego, salto, bromeo. Después de un rato tengo la yema de los dedos arrugada. Me la miro con salero. Salgo del agua, siento el agotamiento de haberme rendido a la relajación, me acerco con esfuerzo a las toallas, me quedo de pié goteando, creando dibujos espontáneos en la arena al escurrirme el pelo. Salpico a los demás. Se ríen, me persiguen, me tiran al suelo y me rebozan como una croqueta. Me enfurruño de broma para atraer al delincuente a mi terreno y vengarme. Pero nunca me salgo con la mía porque acabo sonriendo delatando toda mi estrategia.

Ojalá lleguen pronto esos días en que no importa ser el mejor, no hay presiones, ni exigencias, no hay agobios ni lamentos. Sólo el sol, la arena, yo y el mar.

Siempre hay algo que pueda hacerte sonreír

Hoy te hablo a ti. Sí, sí, a ti. Al que está delante del ordenador leyendo este EgoBlog desde el trabajo. Seguro que has madrugado para ir a currar sin ganas. Cada día sientes que estás más cansado. ¿Será desmotivación? te preguntas. No quieres resignarte. Eres joven, eres idealista (sin reservas). Miras alrededor, cierras los ojos y piensas en qué podrías estar haciendo. En tus sueños, tus metas, tus deseos más profundos. Aquellos casi impronunciables. Te acojonas. Porque lo que quieres hacer es lo inseguro, lo arriesgado, lo impensable para los que te rodean. Y quieres gritar, salir, desaparecer. Pero frenas, porque sientes el impacto de la realidad a través de los pesados sacos de la responsabilidad.

Y, de pronto, alejas tu pensamiento de lo negativo. Algo te distrae. Has sentido como un pequeño espasmo, de esos que te despiertan de una pesadilla. Y te das cuenta de que hay algo bonito, arriesgado e intenso en tu vida. Y eso te aporta una pizca de locura que te mantiene cuerdo. Sientes un escalofrío que te recorre la espalda. Sonríes. Sabes que ella está pensando en ti. Lo hace siempre pero se te acaba de ocurrir. Es como si hubiera sentido tu desánimo y la esencia de su chispa te hubiera traspasado. Ella es una entre todas. Quizá la del medio o la de atrás, la primera o la última, la eterna o la efímera. Pero es "ella" ahora. Y por muy jodido que se presente el día, siempre encontrará la forma de hacerte sonreír. O lo intenta.

Sonríe.

Muse - Starlight

lunes, 9 de junio de 2008

Un futuro por conquistar

Voy paseando por un escenario inventado. Miro hacia adelante y, por qué no, hacia atrás. No me convierto en estatua de sal, porque en mi mundo mirar atrás no es un pecado. Me pongo la mano en la frente a modo de visera, quiero mirar más y más allá. Veo la playa, una niña mofletuda y de tirabuzones dorados, corretea desnuda por la orilla. Se sienta y juega con la arena, quiere construir grandes castillos de princesa que se quedan en montones de tierra desperdigados. No va para arquitecta. Con sus enormes ojos azules encandila a los bañistas ¡Qué niña más rica!

Ahora giro la cabeza y dirijo la mirada hacia el futuro. Veo una mujer de cabello castaño, ojos igualmente enormes y azules y una sonrisa pícara. Está sentada, escribe en su ordenador, a cada frase su sonrisa se pronuncia ¿será feliz? De pronto se acerca alguien por detrás, le roza suavemente el cuello con los dedos y ella se estremece. Su rostro es pura paz, su vello se eriza y tensa los dedos de las manos. Deja de escribir, pero no se gira, sabe quien es su acompañante, se regodea en la naturalidad de la situación y desea que sea eterna. No hay fantasmas, no hay temores, sólo claridad, sólo un futuro optimista que conquistar.

Phoenix - If I Ever Feel Better

domingo, 8 de junio de 2008

Estratosférico

He llegado a casa a las doce y media de la noche después de haber pasado un completo día de sábado con amigos. Me ha apetecido ponerme algo de música tranquilita, tumbarme en la cama y escribir alguna chorrada. De lo primero he escogido a Facto Delafé. He abierto en el Windows Media todo el repertorio que tengo de este grupo catalán y la primera canción que ha sonado ha sido "Sólo palabras" que dice: "Creo en la paciencia, temo la palabra, odio la mentira siempre por la espalda". Y he pensado "Vaya, es verdad"

Sí, temo la palabra y más después de esta noche. Hay cosas que es mejor no saber. Cosas que, debiendo sernos indiferentes, son generadoras de sentimientos encontrados. Temo la palabra porque tiene demasiado poder sobre mi, porque es contenedora de información, porque una sola puede cambiar el rumbo de los acontecimientos. La palabra es disuasión, persuasión e indiferencia. Es odio, cariño, rencor, sabiduría. Es duda, pacto y recelo. La palabra es como una célula que, al contacto con uno, se divide para provocar diversas sensaciones. A veces buenas y malas a la vez.

Temo la palabra y la quiero. Porque es parte de la comunicación. Y si eso falla, falla todo...

Facto Delafé - Sólo Palabras

viernes, 6 de junio de 2008

Conversaciones paterno-filiales

Ayer tuve una conversación paterno-filial muy interesante y reveladora con mi amigo Depunto (D.) Fueron 10 minutos a solas en la cocina (pobre de la “señoraesposa" si hubieran sido más). De los cuales usó 120 segundos para pegar un repaso espectacular a mis actuales dudas que me dejó to'picueta.

Pim, pam, pum y resuelto. No hay nada como tener las cosas claras. ¿Qué es lo que quieres? ¿Cómo lo quieres? ¿Hasta cuándo lo quieres?
Me dijo algunas cosas durillas de asimilar, nada que no supiera, y otras muy lindas, como que le importa lo que me pase, claro, es mi amigo, pero que te lo digan directamente es muy bonito.

Depunto forma parte de un tándem perfecto (dentro de su imperfección). Su otra mitad es caótica, divertida, soñadora y amorosa, él se encarga de poner la sangre fría y el cerebro calculador. "Las cosas son así y asá, no hay más".

Me río un montón con ambos. Somos una pequeña familia. Me cuidan y con ellos me siento a salvo. Son como dos guías espirituales sobre los que apoyarme, muy distintos, pero complementarios. Dpunto es realista hasta la radicalización. Señoraesposa es soñadora hasta la emoción.

Si algo me enseñó la conversación de ayer es que no es malo dudar pero tampoco tener las cosas claras. Que planteárselo todo en términos volátiles hace que nunca resolvamos los temas que nos inquietan. Tomar decisiones es dar pasos hacia adelante. Voy a probar a ver qué pasa.

jueves, 5 de junio de 2008

Llegó la hora (a "don Golfo" y sus circunstancias)

Cada X tiempo escribo sobre alguna persona especial en mi vida. Escribí sobre Rosa (mi mejor amiga), sobre Gorka (que me ayudó en mi crisis, con mucha comprensión), sobre mi abuelo (simplemente el mejor), sobre conocido-barra-extraño (por intentar entenderle). Todos han sido determinantes en ciertos momentos de mi historia vital, por eso, y siguiendo las pautas, hoy quiero escribir sobre "don Golfo", él es el miembro más reciente de mi lista de personas importantes, imprescindibles.

"Don Golfo" es un ser de profundos ojos marrones. Dos luceros tan expresivos como su sonrisa pícara, inquietante y seductora. Sólo con mirarle te absorbe esa mezcla de calidez, bondad y picardía que refleja su cara. Luego, su voz, con matices de mil colores, le dota de una credibilidad sorprendente. Impacta. Proyecta seguridad en sí mismo, a la que parece haberle dedicado algún tiempo, y una madurez que salpica con toques de rebeldía infantil.

Engancha. Es cariñoso, romántico, sorprendente, arriesgado, terco y valiente. En las distancias cortas seduce cual aprendiz de Don Juan. Y no le supone ningún problema rendirse al amor.
A "Don Golfo" sus inquietudes le llevarán lejos, porque, aunque las circunstancias no se lo hayan permitido, es un aventurero. Y, a pesar de que algunos le digan que debe decidirse y pensar en su futuro, a mí me da que sus ilusiones están más que claras. Sólo tiene que ir a por todas. Yo sé que vale y él también.

Él me ha ayudado a creer. Tiene el don de mejorar mi día, de hacer que cada paso que da junto a mi me parezca natural, sencillo. Es de esas personas que plantan una semilla en el corazón y nunca dejan que se seque. Es comprensivo, directo, impetuoso, sereno. Es un terremoto y un mar en calma. Una de las mejores personas que he conocido. Y de las pocas que consigue que vuelva a pensar en ser feliz.

Hace que quiera cuidarle. Y eso es bueno. Pero, sobre todo, hace que olvide que hubo un día en el que dejé de creer en el amor.

Este es mi pequeñísimo homenaje. Merecido. Y ¿mi regalo? Una pieza del puzzle de mi maltrecho corazón que, quizá, con el tiempo, logremos completar.

miércoles, 4 de junio de 2008

De un modo insensato e irracional...

Esta mañana lo primero que he pensado al sentarme en el trabajo ha sido la frase: "De un modo insensato e irracional". Sí, luego he pensado más cosas, pero la primera ha sido esa. "De un modo insensato e irracional" ¿Qué quiere decir?

Me ha resultado una frase incompleta y he empezado a generar posibles anexos que la hicieran más comprensible. Estos son algunos ejemplos:

"Los vecinos sexsean de un modo insensato e irracional"
"Llevo tres semanas comportándome de un modo insensato e irracional"
"De un modo insensato e irracional me dejo llevar por las circunstancias"
"Esto es perfecto de un modo insensato e irracional"

Me quedo con la última. Me gusta. Quizá porque si no fuera insensato ni irracional no sería perfecto. Quizá porque me siento muy bien, aún teniendo mil dudas. Quizá porque las dudas son la parte más cuerda de toda esta historia. Y lo demás la parte más loca. Pero estoy segura de que sin cualquiera de las dos partes esto no sería tan mágico. Me gusta la magia.

The Universal-Blur