miércoles, 21 de mayo de 2008

Ser especiales

Vivir y morir. Ser efímeros es lo que nos hace importantes, para los demás y para nosotros mismos. ¿Cuánto tiempo estaremos aquí? ¿Cuánto tiempo nos queda para relacionarnos con las personas que nos rodean? ¿Cuánto tiempo tenemos para desesperar, impacientar, pelear y amar? No sólo se trata del tiempo que nos queda a nosotros para hacer todo aquello que deseamos, también el que queda para que los demás nos conozcan, nos odien o nos adoren, para dejarles huella.

Si fuéramos eternos, si supiéramos que siempre estarán ahí nuestros amigos, familiares y todos aquellos a los que apreciamos y queremos, acabaríamos aborrecidos por la apatía. Es como cuando no soportas que tu madre te llame cada dos por tres pero cuando no lo hace la echas de menos.

No se trata de pensar siempre en que vamos a morir. En nuestra sociedad, hacer eso, teniendo en cuenta que la muerte es, poco menos que, un tema tabú, puede hundirnos en una profunda tristeza. ¿Y si muero mañana?

Si muero mañana me gustaría saber que estoy rodeada de las personas que más me quieren y que he dejado mi pequeña huella en el mundo. Todos necesitamos sentirnos especiales, como me dijo alguien. Y lo somos cuando otros ven en nosotros un algo indescriptible que hace que no nos olviden jamás, pase lo que pase.

Arriesgar, vivir, relacionarse, contar con los demás. Lo más triste no es morir es haber pasado por la vida de puntillas.

2 comentarios:

Gus dijo...

¡última vez que leo tu blog en la oficina... casi me echo a llorar!

lucid dreamer dijo...

Aunque mañana ya no sepa más de ti. Por la mía has pasado dando taconazos. Te recordaré siempre, Princess. Eres la más original de la galaxia, que lo sepas!!