viernes, 16 de mayo de 2008

Paseo Real

Ayer volvía de la Latina (Fiestas de San Isidro) andando hacia Plaza España. Eran las nueve de la noche, la juerga del día anterior termino demasiado tarde (o pronto, según se mire) y no tenía fuerzas para más. La calle estaba a rebosar de transeúntes. Según pasaba por la Almudena escuchaba en el IPod Copenhague, de Vetusta Morla, y empecé a fijarme en la gente. De repente la canción me elevó un par de palmos sobre el suelo y comencé a sonreír. Parecía como si la muchedumbre se abriera a mi paso, sin saber quién era yo, sin preguntarse qué hacía una chica flotando por la calle, al ladito del Palacio Real. Canturreaba, creo que en voz baja: "dejarse llevar suena demasiado bien, jugar al azar y nunca saber donde puedes terminar.... o empezar".

Pensé en mil cosas. En el concierto del día anterior ¡Genial!. En los secretos, los cotilleos, los impactos informativos, las sorpresas y las escaleras mecánicas. Pensé en Rosa y Dani, en su amor, en su felicidad, en su vida en común. Pensé en las ganas que tengo de verles, de mirarles a los ojos y percibir si algo ha cambiado en ellos después de la boda. Pensé en Lorena, en nuestro reencuentro, en su peculiar y atrevida forma de ser. Pensé en Alicia, en lo que me gustó cuidarla anoche, llevarla a casa, acariciarle la espalada cuando se encontraba mal, demostrarle que no la dejaré sola, pase lo que pase. Pensé en Álvaro, en nuestra complicada historia ya finiquitada y en lo bien que estoy ahora, sorprendentemente tranquila y satisfecha. Pensé en mi, en como soy, en lo que quiero, en lo que voy a ser y en lo que voy a querer. Pensé en todo lo que ha pasado en dos semanas y en el tiempo que me va a costar poner a mi mejor amiga al día. Pensé en llamar a mi madre y decirle "estoy contenta". Lo hice y ella me respondió con un gran suspiro de alivio.

Estar bien después de haber estado mal es la mejor sensación. Es como elevarse a dos palmos del suelo. Es poder estar sola y seguir sonriendo. Es pensar en cuidar de los demás. Es ilimitar las posibilidades de la vida. Es tocar un algodón de azúcar y quedarte con una sensación de dulzura pegajosa. Es liberar globos de helio y ver como suben y suben y se van. Es sentir que no necesitas más pero desear que ocurra más y más y más.....

Termino y empiezo aquí.

Copenhague - Vetusta Morla

2 comentarios:

Gus dijo...

Como tantas otras veces, me ha emocionado leer tus siempre hermosas palabras y percibir tus siempre delicados sentimientos. Y lo que más me emociona y satisface es lo que significa que te sientas así de bien.
Estoy deseando verte, abrazarte, besarte y mirarte profundamente a los ojos... y que me digas si ves algo distinto en los míos ;)
Un besazo, hasta esta noche!!!

*Mejorquebien dijo...

Yo también te quiero ;)