lunes, 5 de mayo de 2008

La fábula de la felicidad

Hola a todos:

Estoy de vuelta. De vuelta de Barcelona, de la playa, del calor familiar y las celebraciones de cumpleaños. De vuelta del dormir hasta que el cuerpo aguante y no pensar en nadie más que en mi. De vuelta.

Esta vez he regresado con una luz especial. Hasta el hombre que comprobó mi billete en Sants ayer se dio cuenta: "Con esa sonrisa vas a partir corazones", me dijo. "Uy, partir corazones, dice", le contesté. Él pilló mi picardía al vuelo y replicó "Afortunado será el que te enamore". Y yo sonreí más.
Esto no deja de ser un juego entre desconocidos, pero me hizo pensar en el hecho de que yo valgo más que para perseguir imposibles. Ya, ya, se supone que debería ser algo evidente. Pues no lo era hasta ahora. Se lo dije a alguien: "no me apetece perseguir a la gente, valgo más que eso y quien no lo sepa ver, quizá, no merezca ningún esfuerzo".

Creeréis que soy radical. Pues sí. En cuestión de sentimientos siempre lo he sido. Algunos diréis: "Pero si sabes que detrás del esfuerzo hay algo que merece la pena ¿por qué no ir a por ello?" Jajaja. No os ceguéis. Lo bueno te hace sentir bien y lo malo te hace sentir mal. Así de simple. Si llegamos a la tesitura de que vale la pena algo que te daña, hay que saber que estamos inmersos en un espejismo creado por el deseo de tener lo que se nos niega. Pero, si el objeto de deseo es nocivo antes de obtenerlo ¿cómo será después?

Al leer este inquietante razonamiento sé lo que estáis pensando. “El 22” vuelve a dudar de mi salud emocional, a pesar de que el dije que estaba muy contenta. “Conocido-barra-extraño” estará desmenuzando el discurso para relacionarlo con un desafortunado Messenger nocturno. Alicia, sabrá exactamente cómo me siento y lo irrelevante de todo (dentro de su tremendismo). Los visitantes anónimos de los que no tengo constancia podrán pensar “ésta chica se toma las cosas con demasiada pasión” o “madre mía hay alguien más perturbado que yo en el mundo ¡viva!”.

En fin, a todos vosotros, visitantes insaciables del mundo de mejorquebien, os dedico la mejor de mis sonrisas. Esa radiante y llena de buenas vibraciones, sincera y honesta, que esconde un millón de sentimientos inescrutables. Y un solo deseo, el de ser feliz.

2 comentarios:

el 22 dijo...

recién adquiridas las entradas para el inicio de la magia (léase gira española AC 2008)...

los efectos de un puente reparador (por el descanso) en exceso son siempre mitigados por algún grito (pocos) ahogados ayer tras el gol del bueno de Higuaín en el Reyno

efectivamente, las experiencias en los medios públicos de transporte han adquirido una peculiar consistencia (y relevancia)... en algún momento (más propicio) relataré un episodio sucedido a un colega mío, en plenos baños de un tren de cercanías, con el único revisor de género femenino con el que me topé en mi vida... (y la catástrofe [permítase la licencia] hubiese podido ser mucho mejor / peor).

atendí a esa pretendida "debilitada salud emocional" a raíz de señeros (y dispersos) comentarios que parecían querer aludir a descensos a infiernos (quizá) ya conocidos... pero reparé (en el sentido de percepción) en que andaba errado...

en la antesala de su aniversario, admitas que la apuesta por la felicidad es como una trascendente declaración de principios que, con el Capitán Ahab, permite continuar la búsqueda del milagro (siendo ésta más relevante, incluso, que su encuentro)

abrazos (y besos)...

ps: ud. no huele a sushi y vino blanco?

ps2: creo que Alonso tiene un monopatín por bólido

ps3: Clonazepan (es mi único consejo al [desconocido, al menos para mí] "Conocido-barra-extraño") y unas suaves gotas de ánimo (por la intelección / interpretación ...). Dudoso elemento el messenger

*Mejorquebien dijo...

Sí, por aquí llega cierto aroma a sushi y vino...ummm

Gracias por aludirse y dar alusión. Le envidio por las entradas para ver a "El Maestro" y me alegra comprobar que sigue manteniendo las costumbres que un día me contagió.

Hoy, siendo el día de mi cumpleaños, siento una ilusión extremadamente irracional que me transporta a los días en que la vida me parecía justa. Recomiendo a todo el mundo que experimente, alguna vez en la vida, la satisfacción por haber despertado de un largo periodo de hibernación.

Renuncié al messenger, de una vez por todas. Ahora me dedicaré a la comunicación cara a cara. [Exceptuando momentos puntuales con personas de ocupación permanente (no miro a nadie)que, a pesar de ello, son capaces de sacar tiempo]

Gracias por ser uno de los primeros en felicitarme. Abrió la veda... Ojalá no pare de recibir muestras de afecto en todo el día, ese sería mi cumpleaños ideal. Soy como una niña, lo sé ¿qué hay más bonito que eso? Nada.

Un beso enorme.

PS. Estoy disfrutando de ese distraído camino hacia la felicidad.