miércoles, 2 de abril de 2008

Un paseo por el parque

Cerca de mi casa hay un parquecito. Está lleno de árboles, tiene grandes alfombras de césped verde intenso y hasta un riachuelo. Es un lugar con encanto. El típico sitio donde los adolescentes se dan su primer beso y las parejas pasean de la mano mientras se dedican miradas de complicidad. Es un parque donde ir a dejar que el tiempo pase. Ayer estuve allí. Me senté en un banco y encendí el Ipod. Sonaba Love of Lesbian, para variar. No sé si existe el destino o la casualidad, tengo todavía algunos debates internos a cerca de ese tema, pero lo cierto es que le dí al play y la canción que sonó fue "Un día en el parque". Dice así:

Ha sido una mañana inolvidable. Como todas las que pasan en un parque. No serás tú, no serás tú. Quizás no importa el sitio y eso está de más. Si de todos mis delirios y mis cuentos, sólo el tuyo ha mejorado en argumento (....) Ahora me escondo y te observo y te puedo decir: Yo mataré monstruos por ti, sólo tienes que avisar. Hace algún tiempo salté y caí justo aquí. Aquellos safaris sin fin se esfumaron sin avisar. Hoy lo he vuelto a notar, cada nube es un plan, se transforma al viajar y no pesa y se va. Somos nubes no más (...)

Mientras la canción envolvía todo el espacio me ví desde los ojos de un desconocido. Y, siendo otra persona, externa, extraña, pensé.

Mira esa chica sentada allí. Relajada. Con la cara expuesta al sol, como los girasoles, las manos sobre el regazo y sonriendo en un sutil suspiro. Los ojos cerrados, disfruta de este instante. Es un momento mágico para ella. Quizá se esté dando cuenta de algo. A lo mejor es que ve su enorme capacidad para sobreponerse. Es posible que esté pensando en que antes aquel sitio no era más que el parque que separaba dos corazones hechos el uno para el otro. Piensa que quiso aferrarse a otros para diluir su dolor y que es ahora cuando se da cuenta de que puede andar a solas. Que puede sentarse en un parque sola, sin nadie que le acompañe, que puede ser un todo, no la mitad, no el complemento, no la pieza de un puzle mayor. Ella es única. Fiel, sincera, valiente, torpe, bonita, soñadora...Tiene miedo, pero es un miedo bueno, una inquietud inseparable de su personalidad, pero buena. Y desea que alguien venga un día y se siente a su lado, sin decir nada, sin hacer ruido, y la vea tal y como es, por dentro, en toda su profundidad. Y nade junto a ella para no ahogarse en la inmensidad del océano y un día, cuando haya temporal, uno rescate al otro.

Se hacía de noche y me quité los auriculares. Limpié mis ojos húmedos por la claridad del sol. Me levante y sentí una bocanada de algo parecido al orgullo en el pecho. Lo conseguí.

5 comentarios:

Gus dijo...

Me encanta... leyendo esto no sólo dan ganas de sentarse en ese banco contigo, sino que siento cómo el mismo orgullo llena mi pecho ;)
¡Enhorabuena! Por el texto y por lo que significa.
Besos y abrazos, con todo mi cariño

Fernando dijo...

¡Vaya! Me he dejado perder y perder en tus pensamientos y me ha encantado.
Sigue escribiendo así, encontrándote y reencontrándote a ti misma en ese soleado parque que es tu corazón, envuelta en los buenos y malos latidos que te da la vida.
Mi más sincera enhorabuena por atreverte a ser tú.
Fer

el 22 dijo...

Lindo parque aquel que referencia (si la orientación no me engaña, Parque de Almansa).

En mi (cuasi lejana) época universitaria (y hasta que las represivas medidas institucionales decidieron vallarlo) era el lugar elegido para la celebración de las novatadas (con lo que se convirtió en un foco notable de "botellones", alguna vez [pocas] disturbios y muchísimas historias [rocambolescas] dignas de engrosar las más disparatadas páginas de la intrahistoria educacional).

En todo caso, y tras el resurgir (bello y florido) de la vegetación del Parque, es un lugar lo suficientemente bucólico como para ser escenario de ese otro "resurgir"...

A caballo de MAD y BCN (por motivos laborales), y pendiente de un posible viaje (también profesional) a LUGO, espero que algún fin de semana sea propicio para visitar esos parajes (casi olvidados) y rememorar otras andanzas de la adolescencia universitaria...

Asimismo, intentaré no olvidar el sushi postergado...

Abrazos (y rosas).

ps: Nacho Vegas dixit: "Pero en veintiocho años, vean que la reconstruí con estas sucias manos un millar de veces y sigo viviendo así, como un rey en mi palacio de papel. Se está bien aquí, se está bien. La mujer del tiempo anuncia un huracán, pero no me iré; resistiré. Y si hay un fuego aprenderé a arder. Y si empiezo a arder aprenderé a apagarme"..

*Mejorquebien dijo...

Gracias!!!

Gus: sabes que siempre habrá un sitio en mi banco para ti.

Fer: Me quedé con la duda de saber...¿Quién mató a Laura Palmer? ;)

El 22: recuerdo tus años de universitario ¿has vuelto a recibir una ramo de flores de una chica?

Un beso a los tres!!!!

Xabier dijo...

ya hace algun tiempo salté y caí justo aquí... somos nubes no más...

quiero un parque y una banca...

hoy hubo un atardecer mediterráneo increible desde mi ventana. El tiempo va juntando vida y cada vez mas los lugares forman parte de nosotros. Sigue escribiendo que es bueno saber que hay todavía gente que siente y es capaz de expresarlo.

Gracias por la visita :)