lunes, 10 de marzo de 2008

¡AVE: qué bueno que viniste!

Este fin de semana he ido en AVE a Barna. Ya era hora. Llevaba esperando ese momento desde que llegué a Madrid. Recuerdo haberles dicho a mis padres "Cuando pongan el AVE estaré a tiro de piedra, ya veréis". Y ya han pasado más de dos años. Nunca pensé que mi estancia en Madrid fuera a prolongarse tanto. Vine para estudiar el master. Luego me quedé por amor. Y más tarde por trabajo. Quizá sea el momento de volver. Ya me he demostrado que soy capaz de vivir a mi aire. De ser independiente. No me iria con el rabo entre las piernas, como pensaba hace un año.

Barcelona me gusta. Es una ciudad bonita para vivir. Mi primo me dijo que por qué no volvía y no super responderle. Pocas cosas me atan aquí. Mis amigas, que no perderé si me voy, y un trabajo de continuidad cuestionable. Pero también me gusta Madrid. Supongo que es la ciudad que siempre estará atada al cambio. No al sentimental (que también), sino al cambio en general, de vida, de pensamiento, de actitud, de aspecto...De todo.

En Barcelona está mi familia. Mi abuelo, al que adoro con todas mis fuerzas. Mi perrita viejita, a la que echo mucho de menos. Sí, quizá sea momento de volver a casa. Me queda un mes para pensarlo. A lo mejor es buena idea empezar de nuevo en una ciudad con mar... Donde trás el horizonte sólo haya azul.

4 comentarios:

Gus dijo...

Me dan ganas de llorar de pensarlo... pero te comprendo y me parecería lo más lógico.
Si a mi no me atara lo que me ata no me lo pensaría dos veces, porque yo... crecí en el Mediterráneooooo ;)
Ya hablaremos de todos modos.
¡Un beso muy muy grande!

MEJOR QUE BIEN dijo...

¡¡Te quiero un montón!! Necesitaba esas palabras. No sé qué voy a hacer. Me conoces bien y sabes que a veces me aburro y me pongo a replantearmelo todo. Siento la llamada del Mediterráneo, de Gaudí, del Borne, del modernismo, de las motos traicioneras, del tranvia, del metro cutrecín, de los cines ICARIA, de la bicis rojas que alquilan por toda la ciudad. Echo de menos escuchar que la gente habla catalán por la calle y los bocadillos de la Plaça Sant Jaume. Me falta mi familia, tener más relación con mi primo, con mi prima postiza y con el resto. Siento que me pierdo muchas cosas de allí por tener una vida incierta aquí. Jajajajajaja. Es que ver toda Barcelona desde lo alto del Paque Güell provoca que a una se le crucen los cables...

Un besito
PD: estoy deseando verte con el traje...creo que voy a llorar..que estoy de un tierno...

Javi Chan dijo...

Barcelona mola tanto que queda feo estropearla yéndose a vivir. Es más de "amor cortés", rollo Garcilaso, mola que esté lejos, recordarla, idolatrarla...

Por cierto, ¿Madrid ciudad del cambio... de pensamiento? ¿Has visto los resultados electorales? Creo que por aquí la gente no cambia el chip desde hace muuucho tiempoooo.

MEJOR QUE BIEN dijo...

Javi ta ta ta Chan!
Te doy la razón en lo de que Barcelona es una ciudad para idolatrar. Más cuando uno se va fuera y la ve desde la distancia. Y, sobre todo y ante todo, cuando pones en la balanza lo que tienes aquí y lo que dejas allí.

¿Madrid ciudad del cambio? Pues si. Sabía que alguien iba a caer en ello. Me refiero al cambio propio no del entorno. Al crecimiento personal, profesional y, si me apuras, intelectual (jajajajaja). En el resto de no cambios, ni me meto ni me dejo de meter, quizá por ello nunca acepté empadronarme aquí.