sábado, 2 de febrero de 2008

Soledad + Felicidad + Lluvia =........

La soledad, a veces, tiene su punto. Sobre todo cuando uno está alegre y satisfecho con la vida que lleva. Es verdad que no se puede ser feliz permanentemente ¿Qué habría de bueno en ello? Sin tristeza no conoceríamos los placeres de la felicidad. Sin malos momentos, no tendríamos con qué comparar los buenos. Y de la comparación, señores míos, vivimos todos, para lo bueno y para lo malo. Lo malo de la comparación es la envidia, lo bueno: el proponerse mejorar cada día.

Volviendo al tema de la soledad. Me estoy dando cuenta de que, en cuestión de un par de meses, estar sola ya no es sinónimo de tristeza para mí. Mayo está a la vuelta de la esquina, a juzgar por lo rápido que se me están pasando los meses últimamente, y me encanta, porque voy a cumplir mi primer año en soledad con una gran sonrisa de satisfacción. Porque la vida, ahora que soy un poquito más positiva, me regala cantidad de pequeños placeres con los que puedo jugar a ser un poco más feliz.

Hoy ha habido cuatro placeres en cuestión de pocas horas. El primero ha sido un desayuno como dios manda, con zumo de naranja natura, café, tostadas y un ritual de media hora, al que pocas veces me dedico. El segundo ha sido poner la música en el volumen "voy a molestar a todo el vecindario" y ponerme a hacer el tonto encima del sofá, como si me creyera capaz de bailar decentemente. El tercero ha sido una invitación para cenar. Salir de marcha ha dejado de ser una prioridad para superar el trance y, ahora, las reuniones de amigos vuelven a estar a la orden del día. Y el cuarto, el cuarto es un guiño que me guardo para mi deleite personal. Algo que me permite ser todo lo fuerte que puedo llegar a ser y todo lo débil que vaya a permitirme ser. De momento, no doy más datos.

Ahora mismo hace un día estupendo. El cielo está azul y entra mucha luz en mi casa. Pero yo quisiera que lloviera. Para bajar a la calle con mi paraguas. Y que no hubiera nadie. Ponerme a cantar y escuchar que una música me acompaña. Bailar sola bajo la lluvia y sentir que la vida es eso, estar contento, sólo intentar ser feliz. Porque lo más triste, al final, es no poderle sacar la cara positiva a las cosas.


No vale con escuchar y ver el video. Hay que ponerse de pié y cantar...bajo la lluvia, las estrellas o el techo de la habitación..Lo que importa es sentir el impulso....

2 comentarios:

Rosa dijo...

Me encantaaaaa!!! Ya te lo he dicho pero te lo repito: es el ritmo que más a menudo me acompaña... ¡sólo con esa actitud se puede sobrevivir a la multitud de chaparrones que te caen en la vida!
Muchos besos, ¡sigue así y recomendaré tu blog allá donde vaya de Luna de Miel! (para que te lean en la conchinchina también) ;-)

Vitas. dijo...

Buenas !! estaba buscando en la internet algo con felicidad y soledad al mismo tiempo y bueno aparecio tu blog !! cargue una foto en mi una pagina y puse de titulo mejor que bien !! .. espero que no se ofenda doña !! Saludos..

www.flickr.com/photos/tabletas/