miércoles, 6 de febrero de 2008

So if you're lonely..

Siempre he querido aprender a tocar la batería (el instrumento musical, no la de cocina). Es uno de esos ideales que uno tiene y que sabe que nunca va a realizar. No porque sea un sueño imposible, sino porque hay ilusiones que no necesitas cumplir para que te hagan sentir bien. Otra de las cosas que siempre he querido es tener un saco de boxeo en mi casa. No sé cuando empezó esta obsesión por las cosas que se aporrean, pero creo que está relacionada con la acumulación de nervios que conlleva el “yo me lo guiso, yo me lo como”.

En el mismo saco de las cosas anheladas y no obtenidas está el cubo de Rubik, ¡Aish qué majico el cubo de Rubik! el clásico claro, no esas modernidades que sacan ahora. Es como mi obsesión por las pelotas de hacer malabares. Son cosas tontas que me hacen esbozar una sonrisa tremenda y me devuelven esa mirada de cría ilusionada que espero no perder nunca. Pero también confieso, que soy consciente de lo rápido que me cansaría de no resolver el cubo de Rubik, de no ser capaz de sacar ritmos con la batería o del dolor de brazos que tendría por darle de leches al saco de boxeo. Y es que yo soy así. Ya me pasó con las Berbies de antaño. Teniendo una Nancie en la mano y deseando una Barbie ¡¡¡Qué mala era!!! Hasta que mi madre me compró la dichosa Barbie a una edad en la que, hoy en día, las niñas tienen su primera relación sexual. Y yo vistiendo y desvistiendo a mi Barbie. Y qué feliz era, hasta que me aburrí de ser tan superficial. Pero, los juegos de niña tenian algo muy bueno y era que provocaban en mí un ensismismamiento que me aislaba de las maldades del mundo.

Hoy en día lo único que me ensimisma es la música. Canciones como esta de Franz Ferdinand, Take me out. Me encanta, sobre todo, la primera frase “Si estás solo, ya sabes que estoy aquí esperándote..." y flipo con las guitarras. La ducha matutina ha cobrado un nuevo sentido gracias a ellos.


Esta se la dedido al que me roba las frases.

2 comentarios:

el 22 dijo...

alejado (tras unos días infernales de tarea profesional... y lo que queda) de su reflexión periódica, me sobrecoge los pormenores (sensible/sentimentales) puestos en el público escenario por el que fue...

afortunadamente, y sin conocerlo, sólo leí el primer comentario a su post y por descuido (por lógica y honestidad, eludí la segunda participación del otrora... no me gusta faenar por lo que, al menos así lo entiendo yo, es terreno ultraprotegido [por doble motivo: el pasado *dudoso compañero* y el amor *esfera más que íntima]).

me sorprende (en su término más favorable) que no eliminara ninguna de las participaciones... por íntimamente reveladoras de una crueldad que, además, para participar del síndrome de arrepentimiento (ad hoc)...

no soy capaz de enjuiciar

otros:

a) viajar a Argentina es algo más que una cosa pendiente (es un lujo)
b) el talento no se encuentra, simplemente se busca
c)eludo el plan del 29/02 (Morante vuelvo al ruedo en Vistalegre y ya sacaron mis billetes para el taurómaco evento)
d) las fotos mejoraron (notoriamente)
e) creo haber acertado al denominar éste como un egoblog (alzado, pero egoblog)
f) su contador de visitas, pronto, dará oscilará en guarismos bestiales

Abrazos (y rosas)

MEJOR QUE BIEN dijo...

Es un placer siempre tenerle de vuelta. Y me agrada su comentario. Quizá sea usted el más valiente de todos (y me incluyo), al hacer alusión al tema aludido (jeje).

Por lo demás. Espero que su profesionalidad no le absorva ese potencial humorístico que tuve el placer de degustar...

Un beso (que me he dado cuenta de que ahora manda abrazos)