miércoles, 13 de febrero de 2008

Las baquetas definitivas (a la historia del chico "Memento")

Hoy me he acordado del chico anteriormente conocido como "Memento". El nombre se lo puse por su (fingida) mala memoria. A "Memento" le conocí una noche haciendo el tonto. Me pareció un tipo bastante divertido. Nos burlamos de todo y de todos, incluso de nosotros mismos. Hubo una conexión sarcástico-irónica bastante imprevista y nos caímos bien. Me he acordado de él porque, aquella noche, me dijo una cosa que nunca me habían dicho antes en aquellas circunstancias y la guardé con mucho cariño: "¿te volveré a ver?" Parece una tontería, pero tiene mucho sentido.

Luego de eso nos volvimos a ver, por supuesto. Él me descubrió a Love of Lesbian y lo divertido que es ir a un concierto sin conocer al grupo que toca. Por él tuve ciertos momentos de debilidad. Y descubrí que dependo del cariño de los demás. Conocí cosas sobre mí que no sabía. Como que puedo dar segundas oportunidades. Como que si quiero algo llego a insistir hasta la saciedad. Como que soy original y buena persona.

Recuerdo un paseo por El Retiro. Yo siempre ando cogiendo cosas del suelo y me agencié un par de ramas. Empecé a tocar encima de un banco y él saltó y dijo "Madre mía, esas son las baquetas definitivas". Y nos pusimos a jugar como dos niños que acaban de descubrir un tesoro. Qué risa.

Me regaló momentos de inspiración. Tuvimos nuestro mes. Menos intenso de lo que esperábamos, pero porque andábamos con la cabeza hecha un lío. Y tal y como vino se fué.
Me alegro de que nuestras locuras chocaran y esparcieran fragmentos de surrealismo...

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