jueves, 21 de febrero de 2008

A camara lenta

Esta mañana, parada en un semáforo, he observado desde el coche a la gente pasar. Y me he puesto a pensar en qué me hubiera gustado estar haciendo en ese preciso momento, en vez de estar parada en un semáforo mirando a la gente pasar. Y, al pensar en lo que realmente deseaba hacer, me he preguntado con quién querría estar si supiera que sólo me queda una oportunidad para estar con alguien. Y después de pensar en lo que me gustaría estar haciendo y con quién lo haría, me he planteado qué cosas diría si supiera que nunca más podría decir nada. Y eso, de algún modo, me ha hecho abrir los ojos, porque sé que diría todo aquello que ahora me da miedo decir. Y es lo más gordo.

2 comentarios:

Rosita dijo...

Es admirable que sepas qué dirías si nunca más pudieras decir nada... porque yo no tengo ni idea.
Supongo que diría a todos los que quiero que los quiero y les daría las gracias por haberme querido también.
Pero ¿y si no me diera tiempo más que a decir una sola cosa a una sola persona?
¡Eso sí que es gordo! ;)
Un beso, te quiero nena!

P.D.: Por cierto, para el discurso que tienes que escribir, te recomiendo que empieces con "El amor es... lo más gordo" :D

MEJOR QUE BIEN dijo...

¡Qué fort!¡Qué fort!

Rous, menuda bruja estás hecha. ¿Cómo se te ocurre hacer esa conexión (cargada de intencionalidad deliberada)entre "Lo más gordo" y "el amor"?

"Lo más gordo" para uno puede ser lo más insignificante para otro..

Espero que "lo más gordo" para ti, sea ese amor que te empuja a hacer cursos prematrimoniales eclesiásticos a pesar de no creer.

Deseo que "lo más gordo" para mi sea lo que está por venir todavía.

Un beso (de los más gordos)