jueves, 28 de febrero de 2008

No se necesita personal (Cerramos por redefinición de conceptos vitales)

Como ya habéis visto en la sección **Hoy ceso temporalmente mi participación en este mi EgoBlog. No sé si tengo suficiente número de lectores fieles como para que os deba una explicación sobre esta decisión. Pero con tener uno o dos (que me consta que haberlos haylos) creo que estoy en deuda.

Yo y el afecto. Esta semana está siendo bastante confusa. Estoy pendiente de una señal que no llega. No quiero (y muchas lo sabéis) pero es absolutamente inevitable estar pendiente de ello. Es horrible. Es algo turbio y desesperante. Es como tener que volver a volcar todas mis fuerzas en evitar algo, otra vez. Pero no es lo mismo de antes. Es otra cosa. Hasta que no aclare este punto inflexible de mi vida, no voy a escribir, ya que me temo que repetiría siempre los mismos temas hasta la saciedad. Y ciertas personas se nutrirían de esta información para "tantear el terreno".

Necesito saber que merece la pena. Cuando haya averiguado si la merece o se me hayan pasado las ganas de descubrirlo, retomaré este espacio.

Seguro que encontráis otros blogs mejores por ahí.

Abrazos a todos
Gracias
Esther

martes, 26 de febrero de 2008

Jelou mai frend!!! (a G.A. con cariño)

Esta noche me apetece presentaros a un amigo, G. A. Nunca os he hablado de él porque su discreción es tal que dudaba de si debía hacerlo aparecer en público. Pero no he podido resistirme, le aprecio mucho. Él es alguien que siempre está dispuesto a hablar, a escuchar, a dar su punto de vista y a animarte en un momento de bajón. Ha sido todo un descubrimiento para mí. Le conozco desde hace varios años. La última vez que nos vimos, allá por navidades, no conseguimos ponernos de acuerdo en como y cuando nos conocimos. Yo defiendo la teoría de que fue en Barcelona, en mis años de universitaria. Allí, en “El bosc de les fades”. Allí nos conocimos. Y allí empezó algo más que nuestra amistad. Ninguno nos imaginábamos que llegaríamos hasta este punto. Pero, estoy segura de que lo sucedido ha creado y reforzara este vínculo amistoso. En el último año G. ha sido uno de mis confesores de pesadillas, el receptor de alguno de mis enfados y mi distracción en momentos de aburrimiento. He descubierto, atónita, que está abierto a un amor espiritual, que para mí es complicado de entender. Y que pisa con firmeza allá donde va, pero que también conserva un ápice de duda, de búsqueda de uno mismo que lo hace humano dentro de la divinidad. Reconozco que le tengo en un pedestal, por lo bien que se ha portado conmigo. Por sus consejos, siempre desde la neutralidad, nunca desde el otro lado de la “batalla”. Es grande. Cuando hablamos siento que se interesa, que se implica, que quiere ayudarme a estar mejor. Es inteligente, generoso, sarcástico, divertido, sugerente, sincero, incisivo y, por fin, enamoradizo. Es de exterior distante, como buen vasco, pero tiene un corazón enorme. Ahora, más que nunca, siento que forma parte de mi vida por deseo expreso, no por extensión. Y le doy las gracias por todo. Nunca me canso.

lunes, 25 de febrero de 2008

Desmadres emocionales

Esta mañana me he levantado de resaca emocional. Ayer tarde tuve un encuentro furtivo con unos sentimientos nuevos y desconocidos. Mi agobio fue tal que desbordó en lágrimas de cocodrilo, al menos durante 10 minutos. Creo que la última vez que lloré por temas del cuore fue a principios de año. Recuerdo haber jurado no volver a hacerlo nunca más. Pero, en fin, soy animal de costumbres.

Después del bajón de quinceañera, me enfundé el grado de madurez que me pertoca. Y quise razonar sobre la situación. Mi disgusto había sido fruto, más que de la frustración por no lograr seducir al lobo, de la novedosa sensación de estar enganchada a algo que no voy a tener nunca. Creo que empiezo a atar cabos en toda esta historia interminable. Y el resultado es un enorme disgusto conmigomisma.

Me enfado conmigo porque tengo que quererme más y, por lo tanto, exigir también que me quieran los demás. Que me cuiden. Me enfado conmigo porque cuando pasé mi "gran crisis de pareja" yo exigí a mi, ahora, ex(todo) que me demostrara lo mucho que me quería. Me hacía de rogar, me convertí en un ser insoportable y ahora pienso que lo hice a modo de prueba de amor. No sé. Pido perdón por ello.

Pero ahora soy todo lo contrario. ¡Qué tontería! Ahora lo de ceder no es un mito para mi, es una realidad. Una realidad frustrante. Tienen razón aquellas personas que dicen que todo pasa por algo. Y también aquellas que dicen que si alguien te dice que le gustas pero no te lo demuestra, o no le gustas o no te merece. Bueno, eso de que alguien no me merezca todavía tengo que asumirlo. No me creo tan especial como para ir de diva por el mundo.

En fin, la conclusión es que: hace dos años creía que era demasiado joven para tener una relación tan seria y, ahora, a punto de cumplir los 25 me quejo del desmadre emocional en el que me he metido. Y lo peor de todo es que sé que quiero estar con el lobo, pero también sé que cuando lograra eso, empezarían las dudas de verdad. Porque una cosa es estar y otra muy distinta querer seguir.


domingo, 24 de febrero de 2008

Elecciones en mejorquebien

Bienvenidos al mundo de "mejorquebien". En este lugar la coca-cola se bebe directamente de la botella de 2 litros, las pizzas son "especial de la casa" y se habla de lo que se quiere. La vida en “mejorquebien” era apacible hasta que llegaron los conflictos. De momento no se han registrado disturbios, pero el ambiente está caldeado y no se descartan movilizaciones. Para solucionar ésta problemática situación se han convocado elecciones de urgencia. Las primeras de su historia.

En “mejorquebien” las elecciones no son convencionales. No está en juego el poder. Aquí no queremos ni oír hablar del poder. Estamos a favor de la igualdad, del anarquismo intelectual y la pasión como reguladora de todo.

El mecanismo es sencillo, se trata de apuntar un nombre en una papeleta. Si en la papeleta de la persona que has apuntado aparece tú nombre. Has ganado las elecciones.

Parece fácil, pero no lo es. Hay mil factores que analizar antes de presentar tu candidatura. Al hacerlo hay que estar convencido. Y ofrecer aquello que está en tus manos. Nunca prometer imposibles. Hay que ser directo, sincero y persistente. Y bajo ningún concepto hacer promesas que no se pueden cumplir.

Ha comenzado la campaña electoral.

viernes, 22 de febrero de 2008

Idas y venidas de "Los mundos de Yupi"

A veces tengo la sensación que no hago otra cosa que caerme del guindo. Me subo, estoy un ratico y ¡toma BATACAZO! Y ya me podéis decir con toda sinceridad que no escarmiento, pero no puedo evitar volver a subir al guindo. La última vez que me caí fue hace cosa de un mes. Y, ya me veis, escalando de nuevo.

Y es que llevo una semanita viviendo en "Los mundos de Yupi". Es un estado agradable a la par que desconcertante. Yo creo que, de vez en cuando, es bueno estar en la parra, ver las cosas con ese reborde fundido por la ensoñación. ¡Aish! Qué estoy tontorrona, vamos. De sonrisa fácil y de fliparme con conversaciones sin sentido. De divagar, divagar y divagar y nunca llegar al fondo de la cuestión. Pero, para qué llegar al fondo de una cuestión que ni siquiera sabes si es una cuestión. A lo mejor es una visión de una cuestión. O todavía menos, una alucinación de una visión de una cuestión. Vés, ya me voy por las ramas, otra vez. Así llevo toda la semana. De buen humor, a veces enfurruñada de mentira, pero siempre con un "Estoy muy bien. Estoy genial" cuando me preguntan. Este estado de ingravidez me permite hasta animar a los demás y eso me hace estar un poco más contenta. Además, me aporta cierta facilidad para la picardia y ciertas ganas de dejar de hacerme la dura. Pero bueno, ya se verá, siguiendo con la filosofía volátil, tampoco voy a empezar precipitar los acontecimientos. Si viene, genial y si no, pues será que no tenia que ser (entender lo que os de la gana, que para eso somos todos distintos y diversos, pero iguales)

En fin, como dice una amiga y compañera de curro: ¡Ala, a cascarla a Parla!
Buen fin de semana a tothom....

jueves, 21 de febrero de 2008

A camara lenta

Esta mañana, parada en un semáforo, he observado desde el coche a la gente pasar. Y me he puesto a pensar en qué me hubiera gustado estar haciendo en ese preciso momento, en vez de estar parada en un semáforo mirando a la gente pasar. Y, al pensar en lo que realmente deseaba hacer, me he preguntado con quién querría estar si supiera que sólo me queda una oportunidad para estar con alguien. Y después de pensar en lo que me gustaría estar haciendo y con quién lo haría, me he planteado qué cosas diría si supiera que nunca más podría decir nada. Y eso, de algún modo, me ha hecho abrir los ojos, porque sé que diría todo aquello que ahora me da miedo decir. Y es lo más gordo.

Pajaro Sunrise "Sunday Morning Birds"



El 5 de marzo vienen a Madrid
Espero que os guste
A mi mucho.

miércoles, 20 de febrero de 2008

A veces pienso que no pienso

En los últimos meses he actuado por impulsos, por arrebatos. Evitaba sentir cargo de conciencia y pensar en las consecuencias. No es que me haya estado drogando ni nada de eso. No me he vuelto adicta a las pastillas, ni al alcohol, ni al sexo (ejem). Pero necesitaba dejar de controlarlo todo. Lo mejor era no tener que echar cuentas a nadie. Ni siquiera a mi misma. Hasta que caí de bruces contra mi realidad. Ha sido como si alguien me diera una patada en el culo y me dijera “Esther, espabila”

Me he pasado una temporada huyendo, desprendiéndome por el mundo, lo necesitaba y lo hice. Pero, claro, yo no soy así. Yo soy más de dar y recibir. De que me mimen, me arropen , me tengan en un pequeño pedestal. Yo soy de caricia y de beso. Soy de abrazo, de perder el tiempo en la palabra. Soy enamoradiza y distante. Soy de tintas enteras, no de medias.

Vivir el momento, ahora mismo, da vértigo, da miedo, da curiosidad y deseo. Pero lo mejor es que, no hace falta desgastar este momento, sólo mimarlo para que se convierta en tiempo.
En el tiempo suficiente para (re)construir una amistad.

You've got the love

Espesa de pensamiento y libre de sentimiento

"Bad Day" Daniel Powter


Estos días ando acumulando. Acumulo cansancio, acumulo sonrisas, acumulo esperanza... Todo ello me hace sentir un algo extraño. Entre la timidez y el descaro se encuentra mi incoherencia. Y cuando hablo de lo que me sucede sólo puedo sentir que voy a desbordarme, como si fuera a llorar y a reír a la vez, a saltar y a correr, a hablar y a callar. Me muerdo las uñas, me miro en el espejo, me pongo la pereza como sombrero y las ganas en el bolsillo. Vuelo, planeo, subo, bajo...Toco el suelo y salgo disparada. Mi corazón es ligero y mi estomago fuerte, firme, valiente. Me muerdo el labio inferior, hago una mueca, abro los ojos, cierro las puertas detrás de ti. Soy asombrosa y soy humana, soy un dibujo animado y un ser de pellejo en hueso. Soy el todo y la nada, la luz en la oscuridad, el día más nublado, la caricia y el pecado. Soy todo lo yo que el mundo me deja ser. Ante todo una lazada de globos de diferentes tamaños y colores, diversa, volátil. Espero y me voy, porque la quietud es la rutina de los tontos.

lunes, 18 de febrero de 2008

Para un momento de cisis de identidad (jaja)

"Ser catalán" (Muchachada nui, nui)

La frase estrella: "Ser catalán da muchísimo gustico"

domingo, 17 de febrero de 2008

Ya ves, nada volverá a ser igual que antes

Mi personalidad (Love of Lesbian)

Apaga las luces, no soporto que me veas llorar porque has insinuado que me falta dignidad. A escondidas busco otro disfraz y mil posturas que ensayar. Estás tan frío y cada vez que cedo tú... olvidas que caíste, y ahora es imposible deshacer lo que me hiciste. Y ahora qué piensas hacer, soy nulo y tú distante, y ya nada es como antes. He malvendido mi identidad, quién va a humillarse con mi intensidad. Pienso llamarla y explicarle algunas cosascomo cuando te arrastrabas suplicándome ir al cine. Olvidas que caíste, y ahora es imposible deshacer lo que me hiciste. Y ahora qué piensas hacer,soy nulo y tú distante, y ya nada es como antes. Ve con cuidado cuando dobles las esquinas, voy a armarte un drama inmenso,nadie más, nadie más, nadie más besará your lips.



Cuando escuché por primera vez esta canción la dejé a la mitad. Me recordó tanto a mi historia que preferí aparcarla. Poco tiempo después me envalentoné y me enfrenté a los recuerdos. Le dí al play esperando una reacción agónica. Y me dió por reir.

jueves, 14 de febrero de 2008

EsCupido

Esta mañana el despertador ha sonado tan repelente como siempre. Mi dubitativa conciencia empezaba el día con una visita. Una presencia inesperada ha amanecido recostada en la cama, a mis pies. He abierto los ojos todo lo que las legañas me lo han permitido y, en penumbra, he visto una expresión de tristeza.

-Lo siento Esther, de momento no hay flechas con tu nombre- me ha dicho.

Al oír aquellas palabras, una sensación familiar me ha recorrido el cuerpo. Era él, pequeño y poderoso. Estaba insatisfecho, diría que hasta decepcionado. Con la voz apagada y la respiración inquieta intentaba explicarme su supuesto fracaso. Yo le he pasado la mano por sus cabellos rizados y se ha calmado.

-No te preocupes por mí- le he dicho– ya me has cuidado bastante en los últimos años. Has procurado que no me faltara el amor y has conseguido que alguien me quisiera casi con devoción. Lo he tenido todo durante mucho tiempo y ahora no puedo, ni quiero, exigir nada parecido. Yo no tengo ninguna prisa. Quizá sea mañana, como dentro de un mes, como dentro de un año. No importa. Todo está bien ahora.

Ojalá todo el mundo sea, al menos una vez en la vida, tan afortunado de sentir la placidez de ser amado y de amar con tanta fuerza que hasta duele de placer (de la misma forma que lo hacen las llagas de la boca que no podemos dejar de morder). Es difícil despertar un día y perder esa seguridad de que alguien te quiere tanto, tanto, tanto, que nada puede ir mal. Pero poco a poco vas aprendiendo que siempre habrá una persona que te quiera, a lo mejor en silencio, a lo mejor de una forma fraternal o con miedo a descubrirlo. Pasan los días y quien te regala la fuerza para enfrentarte al mundo ya no es alguien externo, eres tú mismo. Entonces sientes que aquel vacío, por fin, se ha llenado. Y que se abre un nuevo mundo de posibilidades infinitas ante tus ojos.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Las baquetas definitivas (a la historia del chico "Memento")

Hoy me he acordado del chico anteriormente conocido como "Memento". El nombre se lo puse por su (fingida) mala memoria. A "Memento" le conocí una noche haciendo el tonto. Me pareció un tipo bastante divertido. Nos burlamos de todo y de todos, incluso de nosotros mismos. Hubo una conexión sarcástico-irónica bastante imprevista y nos caímos bien. Me he acordado de él porque, aquella noche, me dijo una cosa que nunca me habían dicho antes en aquellas circunstancias y la guardé con mucho cariño: "¿te volveré a ver?" Parece una tontería, pero tiene mucho sentido.

Luego de eso nos volvimos a ver, por supuesto. Él me descubrió a Love of Lesbian y lo divertido que es ir a un concierto sin conocer al grupo que toca. Por él tuve ciertos momentos de debilidad. Y descubrí que dependo del cariño de los demás. Conocí cosas sobre mí que no sabía. Como que puedo dar segundas oportunidades. Como que si quiero algo llego a insistir hasta la saciedad. Como que soy original y buena persona.

Recuerdo un paseo por El Retiro. Yo siempre ando cogiendo cosas del suelo y me agencié un par de ramas. Empecé a tocar encima de un banco y él saltó y dijo "Madre mía, esas son las baquetas definitivas". Y nos pusimos a jugar como dos niños que acaban de descubrir un tesoro. Qué risa.

Me regaló momentos de inspiración. Tuvimos nuestro mes. Menos intenso de lo que esperábamos, pero porque andábamos con la cabeza hecha un lío. Y tal y como vino se fué.
Me alegro de que nuestras locuras chocaran y esparcieran fragmentos de surrealismo...

lunes, 11 de febrero de 2008

El sexo tiene dudas

El sexo tiene dudas. Piensa en cambiar de aires. Ir más por libre. Dejar de seguir a la razón y/o al corazón. Quiere un poco de independencia. He oído por ahí que va de duro. Dicen que es un poco fantasma. No lo sé. No hablamos demasiado. Creo que me tiene miedo. Debe saber algo sobre mí que no me quiere contar. Y se hace el longuis. Algo me dice que su inquietud no es casualidad y la curiosidad me corroe. Debería esperar a que se aclarara y decidiera contármelo. Siempre hemos tenido una comunicación muy fluida. Últimamente es verdad que vamos un poco por libre, pero supongo que en toda convivencia hay un momento en el que se necesita espacio para que cada uno haga lo que es vital.

Mi teoría es que su confusión va más allá de un simple signo de independencia efervescente. ¿Y si tiene miedo? Si, pero ¿miedo de qué? Miedo a ser esclavo de los sentimientos. A estar siempre ligado a algo más fuerte que el instinto. Es posible que se esté agobiando frente a la visión indudable de un futuro ligado a un intangible, a algo difícil de concretar, a algo que no viene cuando le llamas y que, quizá, haya que esperar demasiado tiempo.

Pero, insisto, no tengo ni idea de lo que le pasa. Esperaré unos días. Si sigue en este plan, voy a tener que sentarme a hablar con él. Y entonces le contaré que la vida es así, a veces uno tiene la independencia que desea y otras no. A veces uno encuentra lo que le hace soñar y otras no. A veces el sexo es sólo sexo y otras no, a veces es mucho más.

tres colores

Hoy la vida tiene tres colores. El negro, el blanco y el rojo.
Quizá sea Febrero, que con su 14 lo tinta todo de un rojo comercial que invita a abrir el corazón
O quizá sean las ganas de tener lo inalcanzable.
O la vida sin agonías.
O el tiempo sin contemplaciones.

El negro es por las barreras que evitan lo inevitable
El blanco por la luz que brilla en la pupila cuando leo las palabras que susurras
El rojo, por la sensación de placidez y emoción que provoca este instante

Y las palabras se las lleva el viento
Pero los gestos quedan
Se acumulan
Como los descuentos de los buenos supermercados
Al final, te sorprende lo mucho que has ganado
No lo dudes
Siempre habrá una respuesta
Siempre una risa
Siempre un quizá

viernes, 8 de febrero de 2008

És una nena

La meva amiga Georgina està esperant una nena. ¡Quina alegria! La conec des de que anàvem als Garigots, l’escola bressol. Als jocs de pati ella sempre era la iaia i jo sempre la princesa. Jo no ho recordo, però ja s’encarrega ella de recordar-m’ho cada vegada que em diu “Ai la princeseta” ¡Quina barra! Però sempre he sigut una figa, així que em pega prou voler ser la princesa.

Tinc records molt macos de la nostra infància. Després ens vam separar per anar a escoles diferents. Però ens vam retrobar al Benviure, a sisè. Llavors jo no la suportava i ella a mi tampoc. Ella era la que jugava sempre amb els nens i anava a la seva. Jo era la rateta presumida.

Al institut tot va canviar. Amb l’Alba vam formar un tripartit Anàvem sempre juntes i teníem unes converses poc comuns en noies de quinze anys. Des de llavors la Georgina ha sigut algú molt especial. Una amiga d’aquelles que no veus mai i quan et retrobes sembla que no hagi passat el temps. Vam fer el viatge a Anglaterra juntes. Vam compartir moments genials a La Torre de Juan Abad, el poble de l’Alba. Mai oblidaré quan la Gorgina, una escriptora compulsiva, va deixar un boli a sobre d’un “tapete” de l’avia de l’Alba, i el boli va explotar. Quin riure quan va aparèixer a la meva habitació amb el “tapete” tot blau i amb la seva cara de culpabilitat. Llavors va començar la missió secreta de robar llet de la nevera de la iaia perquè havíem sentit que treia la tinta de la roba. Quin espectacle vam muntar al lavabo. L’Alba i jo ens pixàvem de riure i la Georgina feia cara de tristor. Al final vam decidir confessar-ho tot a l’avia esperant un gran desenllaç dramàtic. I ella ens va descobrir els miracles del lleixiu.

M’agrada recordar aquestes coses ara que sé que la Georgina serà mare de una nena. Estic tant orgullosa de que sigui així de valenta i tingui les coses tant clares respecte a lo de tenir un fill. S’em cau la baba només de pensar en el dia que la vegi amb la neva nena als braços. Ai! Com me l’estimo!

jueves, 7 de febrero de 2008

Cuando vuelves hay fiesta en la cocina

Esta mañana Joaquín me ha acompañado al trabajo. Ha sido un reencuentro inesperado. Hacía tiempo que él y yo no coincidíamos. Yo pensaba que ya no teníamos nada en común. Nunca fuimos muy buenos amigos tampoco. Quizá eramos de esos que se ven de vez en cuando, por amistades comunes, pero nunca nos hacíamos demasiado caso. No me mal interpretéis, Joaquín es un tío estupendo. Tiene un don especial con la palabra, con el verso, es un poeta. Con él me pasa algo extraño. Conecto con lo que dice y, sin embargo, nunca he sentido la necesidad de recrearme demasiado en su discurso.

Pero esta mañana, cuando me ha acompañado al trabajo, Joaquín sonaba distinto. Hemos hablado de amor. Bueno, él hablaba y yo pensaba en ello. Me ha contado la historia de un amor complicado. A mi me ha sonado a: "contigo siempre bien, pero mejor a veces". Y entonces, escuchando algo que hace tiempo me hubiera parecido una contrariedad absoluta, he conectado con sus palabras, de nuevo. Me ha parecido una incoherencia muy real. El amor es muy complejo, no es un 2+2=4, no es un cuadro del Realismo, es un cuadro cubista o surrealista, es no entender lo que dices, ni tener claro lo que piensas, es un impulso, es no poder estar sin el otro y no querer estar con el otro, es la vida y la muerte, el frio y el calor, es la cordura de la locura, es lo que no se puede explicar con palabras, es la mirada a los ojos y sentir que te sale el alma del cuerpo por la boca. Es saber que todo se va a estropear y temer que todo se vaya a arreglar. Es la cabeza en los pies y los pies en la cabeza. Es una canción de Joaquín Sabina.


"Y sin embargo"

miércoles, 6 de febrero de 2008

So if you're lonely..

Siempre he querido aprender a tocar la batería (el instrumento musical, no la de cocina). Es uno de esos ideales que uno tiene y que sabe que nunca va a realizar. No porque sea un sueño imposible, sino porque hay ilusiones que no necesitas cumplir para que te hagan sentir bien. Otra de las cosas que siempre he querido es tener un saco de boxeo en mi casa. No sé cuando empezó esta obsesión por las cosas que se aporrean, pero creo que está relacionada con la acumulación de nervios que conlleva el “yo me lo guiso, yo me lo como”.

En el mismo saco de las cosas anheladas y no obtenidas está el cubo de Rubik, ¡Aish qué majico el cubo de Rubik! el clásico claro, no esas modernidades que sacan ahora. Es como mi obsesión por las pelotas de hacer malabares. Son cosas tontas que me hacen esbozar una sonrisa tremenda y me devuelven esa mirada de cría ilusionada que espero no perder nunca. Pero también confieso, que soy consciente de lo rápido que me cansaría de no resolver el cubo de Rubik, de no ser capaz de sacar ritmos con la batería o del dolor de brazos que tendría por darle de leches al saco de boxeo. Y es que yo soy así. Ya me pasó con las Berbies de antaño. Teniendo una Nancie en la mano y deseando una Barbie ¡¡¡Qué mala era!!! Hasta que mi madre me compró la dichosa Barbie a una edad en la que, hoy en día, las niñas tienen su primera relación sexual. Y yo vistiendo y desvistiendo a mi Barbie. Y qué feliz era, hasta que me aburrí de ser tan superficial. Pero, los juegos de niña tenian algo muy bueno y era que provocaban en mí un ensismismamiento que me aislaba de las maldades del mundo.

Hoy en día lo único que me ensimisma es la música. Canciones como esta de Franz Ferdinand, Take me out. Me encanta, sobre todo, la primera frase “Si estás solo, ya sabes que estoy aquí esperándote..." y flipo con las guitarras. La ducha matutina ha cobrado un nuevo sentido gracias a ellos.


Esta se la dedido al que me roba las frases.

martes, 5 de febrero de 2008

Conexiones inesperadas (interneeeee)

Me he quedado sin internet en casa. Creo que el vecino se ha dado cuenta de que le absorvo el wi-fi y me ha cortado el grifo. Espero que no dure mucho. ¿Y a vosotros qué os importa? Bueno, todo tiene su explicación. Como no tengo "interneeeeeee" (que diria Enjuto Mojamuto), por la noche escribo lo que cuelgo en el Blog al día siguiente. Y os serguiréis preguntando ¿y a mi qué? Un poquito de paciencia.

El tema es que ayer por la noche, a eso de las 00:00 horas escribí un post llamado ¿me echas de menos? que os he dejo más abajo. Y hoy, al llegar al trabajo un poco antes para mimar mi espacio virtual, he visto el super comentario de Álvaro. En él dice, además de muchas otras cosas que pertenecen a lo que fue nuestra intimidad y ahora podéis leer con toda libertad, que me echa de menos. Lo que, además de dejarme flipando durante unos segundos, me ha parecido que se podría relacionar con lo que escribí, ya que dije ayer que todo lo que escribo está inspirado por personas de carne y hueso. En este caso, la inspiración surgió de algo menos terrenal.

Hecho lo hecho y dicho lo dicho.... Sigo reafirmandome en mis decisiones. No quiero ponerle filtros a lo que escribo, porque, insisto, son cosas que surgen sin más. Quizá tengan algo de realidad o de irrealidad. Però esas cosas que digo son yo.

Ahora si. Sin más dilaciones. Os dejo con el post de mi discordia.

"¿me echas de menos?"

Yo creo que la mejor manera de saber que le importas a alguien y de que alguien sepa que te importa es que te diga o decirle: “te echo de menos / et trobo a faltar”. Para mi ésta es una de las frases más bonitas y sentidas que se le puede decir a una persona, siempre que se entone con el corazón abierto y la honestidad que requiere.

Decir “te echo de menos” es como reconocer que eres positivamente vulnerable sin la presencia de esa persona. Es contarle, en pocas palabras, que un trocito de ti se ha ido con ella a donde quiera que esté. Y que el volver a verla es recuperar una parte de ese pedazo de ti que le regalaste sin darte cuenta. Quizá sentirse un poco más completo, quizá sentirse en paz.

A mi me gusta decir “te echo de menos”. Me gusta reconocer que soy dependiente, que necesito el contacto de las personas que quiero, que puedo llegar a querer, que son parte de mí. Pero también me gusta que me digan “te echo de menos”, porque ya he olvidado lo que se siente cuando calas hondo en alguien sin querer. Y, de pronto, una persona te sorprende con una sonrisa de añoranza y te hace sentir el centro del universo. El corazón se te ilumina y destella… En un suspiro todo vuelve a la normalidad pero ese segundo siempre habrá sido mágico. Lo guardas y lo recuerdas de vez en cuando para sacar una sonrisa de la nada y los demás ni se han enterado. Pero yo si.

lunes, 4 de febrero de 2008

A los que vienen y a los que se van

Todo lo que escribo en este Blog es verdad. Es decir, son cosas que siento, que experimento, que pienso y que lamento. Mi egoBlog es un puzzle de piececitas muy pequeñas. Trozos de inspiración momentánea que debo a gente de carne y hueso. Cada una de estas personas ha jugado un papel significativo en determinados tramos de mi vida. Unas han mantenido la categoría de persona relevante más tiempo que otras. Pero también ha habido algunas que han desaparecido en el proceso. Los que se quedan y los que se marchan siempre van a formar parte del grupo de seres que estuvieron en este tiempo de cambio. Todos ellos son los profesores de la escuela de mi vida. Forman parte activa y trascendente de este espacio y son los causantes de que haya vuelto la inspiración a mí en todo su esplendor.

Nunca había disfrutado tanto con la escritura. Y me gustaría agradecérselo a todos ellos. No os voy a nombrar porque merecéis que respete vuestra intimidad. Pero creo que todos sabéis quienes sois. Algunos habéis querido iros, cosa que no me extraña, porque a veces puedo ser muy desconcertante. Pero otros, sorprendentemente, estáis intentando volver. Y eso multiplica mi inspiración. Así que, sea para bien o para mal vuestro regreso, si hay buenos escritos de por medio, valdrá la pena.

Un abrazo a los que vienen y a los que se van. Todos tenéis un trocito de mi corazón agradecido.

domingo, 3 de febrero de 2008

Mi lugar en el mundo

Esta tarde me he tumbado en el sofá escuchando música cálida y me he quedado dormida. Estaba calentita, cómoda, era una de esas siestas en la que notas que se te humedece la comisura de los labios de placer. Llovía afuera y la casa estaba a oscuras. Sólo el resplandor del ordenador perturbaba un ambiente casi perfecto. Y he soñado.

He dado un salto en el tiempo y me he plantado en otra casa. Era mi antiguo piso. Luz ocre, olor de dos, mínimo espacio y demasiados papeles. Estaba allí sola, mirando alrededor, como si eso ya no fuera conmigo. No tenía expresión en la cara, sentía frío interno y no encontraba la hermosura de lo que se quedó en el camino. Quizá ni la buscaba, sólo miraba, recordando cada rincón, cada respiración, cada ápice de dióxido de carbono que había dejado allí. Es extraño pensar que ese lugar había sido como mi hogar, más que eso, mi centro universal. Un lugar donde llegar y suspirar diciendo "por fin en casa". Sé que adoraba esa casa porque le adoraba a él.

Hoy me alegro de que las circunstancias me echaran de aquel piso de una patada. A lo mejor, de haberme quedado, nada hubiera sido igual. Quizá le hubiera echado tanto de menos, porque todo me recordaría a él, que me hubiera arrastrado hasta conseguir que regresara. Quizá el hecho de tener que irme, de buscar otro piso, de sentirme desterrada, reforzó con el tiempo mi dignidad y mi orgullo. Y, aunque el proceso ha sido duro y tedioso, aquel piso nunca fue mío y nunca lo hubiera sido.

He despertado. He olido a mí. He mirado alrededor. He sonreído. Estaba todo recogido. Sin papeles. Limpio. He pensado: las paredes desnudas hacen el piso demasiado grande, demasiado frío. Pero, en realidad, yo me sentía abrazada por este lugar que es mi rincón en el mundo. Creo que he estado tan ocupada en recuperar mi vida que no me he dado cuenta de que tenía que darle mi toque a este sitio. Ahora lo sé y voy a hacerlo. Quiero llenarlo de diversión.

sábado, 2 de febrero de 2008

Soledad + Felicidad + Lluvia =........

La soledad, a veces, tiene su punto. Sobre todo cuando uno está alegre y satisfecho con la vida que lleva. Es verdad que no se puede ser feliz permanentemente ¿Qué habría de bueno en ello? Sin tristeza no conoceríamos los placeres de la felicidad. Sin malos momentos, no tendríamos con qué comparar los buenos. Y de la comparación, señores míos, vivimos todos, para lo bueno y para lo malo. Lo malo de la comparación es la envidia, lo bueno: el proponerse mejorar cada día.

Volviendo al tema de la soledad. Me estoy dando cuenta de que, en cuestión de un par de meses, estar sola ya no es sinónimo de tristeza para mí. Mayo está a la vuelta de la esquina, a juzgar por lo rápido que se me están pasando los meses últimamente, y me encanta, porque voy a cumplir mi primer año en soledad con una gran sonrisa de satisfacción. Porque la vida, ahora que soy un poquito más positiva, me regala cantidad de pequeños placeres con los que puedo jugar a ser un poco más feliz.

Hoy ha habido cuatro placeres en cuestión de pocas horas. El primero ha sido un desayuno como dios manda, con zumo de naranja natura, café, tostadas y un ritual de media hora, al que pocas veces me dedico. El segundo ha sido poner la música en el volumen "voy a molestar a todo el vecindario" y ponerme a hacer el tonto encima del sofá, como si me creyera capaz de bailar decentemente. El tercero ha sido una invitación para cenar. Salir de marcha ha dejado de ser una prioridad para superar el trance y, ahora, las reuniones de amigos vuelven a estar a la orden del día. Y el cuarto, el cuarto es un guiño que me guardo para mi deleite personal. Algo que me permite ser todo lo fuerte que puedo llegar a ser y todo lo débil que vaya a permitirme ser. De momento, no doy más datos.

Ahora mismo hace un día estupendo. El cielo está azul y entra mucha luz en mi casa. Pero yo quisiera que lloviera. Para bajar a la calle con mi paraguas. Y que no hubiera nadie. Ponerme a cantar y escuchar que una música me acompaña. Bailar sola bajo la lluvia y sentir que la vida es eso, estar contento, sólo intentar ser feliz. Porque lo más triste, al final, es no poderle sacar la cara positiva a las cosas.


No vale con escuchar y ver el video. Hay que ponerse de pié y cantar...bajo la lluvia, las estrellas o el techo de la habitación..Lo que importa es sentir el impulso....

viernes, 1 de febrero de 2008

El orden del caos

Hoy he pensado en cómo podría ordenar mi caos. Ese interno, el que provoca comportamientos impulsivos cargados de intencionalidad (oculta o no). Pero resulta complicado cuando hay tanta dispersión. De piel y hueso para adentro soy un completo desorden de emociones y sentimientos. Parecen estar en constante movimiento, intercambiándose de sitio según su gusto. Y les encanta el caos, ¡Dios, cómo les gusta!

Quizá me propongo un imposible. O puede que esto no sea más complicado que ordenar un armario. Es decir, sacarlo todo afuera, verlo, clasificarlo, darle un par de vueltas, y obtener conclusiones. Luego, se vuelve a meter dentro con la conciencia de conocer qué es lo que te hace dudar, lo que te hace querer y lo que te hace llorar.

A lo mejor, ordenar el caos sería algo tan fácil como decir todo lo que se te pasa por la cabeza hasta quedarte en blanco. Y que hubiera alguien escuchándote, alguien al que le importara lo que tuvieras que decir. Sin más complicaciones que hablar y escuchar, compartir y olvidar.

Al final, no he ordenado mi caos. Pero he sacado una conclusión de todo esto. Y es que: mi caos se alimenta de la duda, la duda se alimenta del miedo y el miedo del rechazo. Pero ¿y si yo misma estoy inventando el rechazo de los demás para evitar pensar en lo que realmente siento yo por ellos? Así cómo no va a haber caos en mí.

Me gusta mi caos.

Franz Ferdinand - The Dark Of The Matinee (Live)

Si fuera bruja usaría esta canción en mis conjuros....

Un delirio casi palpable

Una carretera, una madrugada, un abrazo y un....

A veces digo tantas tonterías.

Como que no me acuerdo. Como que fue algo que me parece no haber vivido nunca, algo lejano, borroso. Antes de ayer estaba convencida, ayer no y hoy menos. ¿Qué pasa? Ahora soy yo la que tiene miedo. La que se acerca y se aparta. La que tiene sus reservas con respecto a ti, a un juego incierto y peligroso.

Pero, ¡sorpresa!, quizá la vida da varias oportunidades. A lo mejor lo hace para que nos demos cuenta de que no vale con dejarse llevar, que hay que hacer mucho más. En este caso, un esfuerzo por dejarlo todo atrás. Empezar de cero, como si no me conocieras, como si nunca te hubiera visto antes.

-Hola, me llamo Esther y ¿tú?-

Quiero reírme todo el fin de semana de ti (pero contigo). Y que me digas "Qué mala eres" por primera vez, después de la última vez.
Y vuelvo a arriesgar. Porque el que no arriesga, no consigue. Y el que lo consigue sin arriesgar, no lo disfruta. Y el que no lo disfruta, puede olvidarse de tenerlo.

Hoy no estaba inspirada. Pensé en dejarlo para otro momento. Pero, en la cama, casi dormida, lo vi claro durante un segundo, luego se puso borroso y más tarde no recordé qué era. Mis pies pisaron el suelo frío y me trajeron hasta aquí. Y empecé a escribir.

Quizá no tenga sentido para nadie excepto para ti. Quizá no tenga sentido para ti, sólo para mi. pero, sea lo que sea, esta noche no dejaré que se desvanezca. Mañana lo pensaré mejor, cuando vea que, en realidad, que estuvieras ahí era parte de un delirio.