jueves, 31 de enero de 2008

" El punto de picor" (metafórico)

Estos días tengo "un punto de picor".... Algo que me inquieta pero no llega a desesperarme...Algo que me apetece rascar para saber qué hay detrás, pero temo hacer más grande lo que, a priori, parece pequeño... Mi "punto de picor" tiene su gracia, pero también su riesgo...Me gusta y me lia...Ay! Qué puntazo!

miércoles, 30 de enero de 2008

Perdonad, hoy estoy de vuelta....

Yo tengo un millón de defectos. Pero si uno destaca entre todos los demás es que soy fácilmente decepcionable. A pesar de que, en los últimos meses, he desarrollado una paciencia asombrosa (que me cuesta creer)sigue siendo fácil decepcionarme.

Lucho bastante contra ese aspecto de mi forma de ser porque, al final, la (única) que sufre soy yo. Pero creo que mi carácter está ya tan definido, tan curtido, que es como darse de cabezazos contra un muro.

En este sentido soy una persona bastante chapada a la antigua. Lo que quiere decir que la gente que me decepciona suelen ser personas con las que he compartido más de cuatro versos. Es decir, gente con la que congenio de algún modo, con la que creo tener puntos en común y, como no, con la que he podido compartir lo más de todo lo compartible.

Pero lo bueno es que "no decepcionarme" tampoco es tan complicado. Ya, ya sé que suena a contradicción (otro de mis "mejores defectos"). Cuando se me conoce bien, o medianamente bien, uno se da cuenta de que, en realidad, son pocos los valores que exijo en una persona (honestidad, transparencia y coherencia acto/palabra)

Como habréis comprobado, soy muy palabrera pero poco ejemplificadora. Por ello mis rezonamientos suelen quedar como algo abstracto dificilmente aplicable a la vida real. Yo también me he dado cuenta, así que, por una vez, voy a hacer una excepción y voy a poner ejemplos:

Lo que me decepciona es que las personas vayan a su interés. Entiendo que cada uno tiene su vida, sus preocupaciones y sus paranoias, pero si yo soy capaz de volcarme en esa persona y esa persona lo ha hecho conmigo en el pasado. ¿Porqué de golpe y porrazo, sin más dilaciones, y con el morro por delante, pasan de mi?

Es complicado responder a una pregunta tan subjetiva. Tampoco necesito que me respondan, ya que sería algo así como: "Mira Esther, eres genial, pero estoy super ocupado, tengo mil problemas y no puedo seguir tu ritmo". A lo que yo esbozaria una gran carcajada. Porque no hay mayor tiranía que: hablar constantemente de uno mismo y esconder tus caréncias trás los defectos de los demás.

Hay un poquito de mucha gente en este post. Y me alergo de que así sea, porque decepción a decepción, estoy empezando a quereme más a mi misma. Y estoy viendo que, en realidad, mis defectos también son virtudes y mis virtudes también son defectos. Sólo espero que las semillas buenas que pueda estar dejando en mi camino algún día florezcan y alguien se de cuenta de que valió la pena conocerme.

Ahora, tiro la moneda y cae por el lado del optimismo. Cambio el chip.

lunes, 28 de enero de 2008

Cancer (sin tapujos)

Recuerdo cuando a mi hermano se le empezó a caer el cabello por la quimioterapia. Estaba tan guapo. Siempre sonreía. La enfermedad lo estaba aniquilando por dentro y él siempre sonreía. El dolor le invadía al cuerpo y él siempre sonreía. Decidió raparse el pelo, dejar que todo el mundo viera sus ideas, y él siempre sonreía. Me contaba como sería el día en que todo volviera a la normalidad, y sonreía.

No puedo, ni quiero, describir el dolor que uno siente justo en el momento en el que se da cuenta de que la persona que más quiere está a punto de morir. No puedo, ni quiero, describir, la ansiedad que uno siente cuando besa la calva de su hermano en la víspera de su muerte. No puedo, ni quiero, describir lo que se siente cuando recoges de su cabeza inerte la gorra que siempre solía llevar.

Es impresionante como pasan los años y poco a poco una parte del corazón se acaba endureciendo. Y ahí queda guardado todo el dolor que un día fue insufrible, al otro irremediable, al otro inolvidable y luego...Luego sólo existe el seguir adelante. Con el recuerdo siempre presente, con la dureza de quien no se ha dejado vencer por la pena, con la firmeza de saber que hicimos lo mejor por y para él. Y seguimos, unos por los otros y los otros por los unos.

Recordar su sonrisa es mi homenaje. Algo que quiero tener siempre presente. Él merece la pena ser recordado. Por eso, cada x tiempo intento escribir sobre él. Yo le llevo dentro y siempre estará ahí, cuidando de mi. Pero, que los demás sepáis de su existencia hace que un poquito de él siga latente en el mundo. Es mi reconocimiento a la persona más buena, inteligente, valiente y honesta que nunca he conocido.

El cancer nos lo arrebató y nunca volveremos a ser los mismos. Pero intentaremos vivir como él querría que hubiéramos vivido. Plantándole una sonrisa a la vida y a la muerte.

domingo, 27 de enero de 2008

La innecesaria teoría del beso bien dado

A mi, como a todo el mundo, me gusta que me besen bien. Pero claro, eso de los besos es muy subjetivo. Para gustos los colores. Y es que el mundo del beso está infravalorado. Ahora con el rollo este del sexo libre y la cultura del "aquí te pillo, aquí te mato", el beso ha pasado de ser algo imprescindible a un mero trámite. No digo yo que no esté bien todo lo demás. Pero, vamos, al menos en mi caso (no quiero generalizar), si suspendes en beso, ya puedes ir olvidándote del resto. Y es que, puede haber química intelectual, química bromil y el resto de químicas asexuadas, pero si al llegar al momento del beso, no hay química, es muy difícil que todo lo demás pueda compensarlo.

Mi beso perfecto es aquel sutil, cariñoso, dulce y delicado. Ese que te trasmite que la otra persona está completamente centrada en ese beso, en tus labios, en el deseo latante de besarte. Ese momento en el que notas que, tanto cuerpo como mente están concentrados en un mismo punto y no hay nada más importante que el roce de los labios.

Quizá el beso perfecto no sea más que el reflejo de una compenetración desconocida. O sólo es lo que nos hace soñar que esa es la persona potencialmente ideal para nosotros.
Yo, de momento, estoy enamorada de ese beso. El que sólo encontré en dos personas distintas, pero que llevo conmigo. Y no me rendiré hasta encontrarlo en los labios adecuados.

Yo no me conformo.

Franz Ferdinand - Walk Away

Os suelto aquí la canción que estaba escuchando cuando escribía este post. Probar la combinación de texto y música, y luego, por supuesto, decidme qué habéis experimentado. Furia, indiferencia, entusiasmo...jejejeje

jueves, 24 de enero de 2008

¿Sueño en realidad o En realidad sueño?

Hoy he soñado la realidad. He visto con los ojos cerrados un camino lleno de piedrecitas de colores. Al acercarme y creer que iba a tropezar, resultaron ser Lacasitos que podía comer y así endulzar mi arduo caminar. El camino parecía no tener fin. A lo lejos divisaba más tramo y más y más y más. Hasta que unos trazos indefinidos anticiparon un salto temporal. Y me vi envuelta de los regalos que siempre había querido recibir. Besos, abrazos, caricias, momentos perdidos sin más motivo que el no. Estaban ahí todos juntos, alimentando a las mariposas que nunca llegué a sentir en el estómago. Me precipité a recibirlos todos y desaparecieron. Entonces divisé los globos de helio que nadie me compró cuando más los deseaba. Estiré el brazo y rocé las cuerdas con la yema de los dedos, pero subieron al cielo perdiéndose entre las nubes. Y yo no desistí, porque en mis sueños no existe el "Game Over". Seguí caminando hasta tropezar con un árbol hecho de algodón de azúcar....y me manché las manos que, pegajosas, incitaron a tu cuerpo al pecado. Me empaché. Y entonces me di cuenta de que, en realidad, no caminaba porque sí. Lo hacia buscando algo. Algo que estaba más allá de todos los deseos del pasado. Algo que lo aglutinaba todo o, al menos, todas las sensaciones que me provocan los pequeños placeres de mi vida. Algo que es todo lo bueno de lo bueno, todo lo fantástico de lo fantástico, todo lo real de lo real y todo lo perfecto de lo perfecto. Estaba buscando aquello que me hiciera sentir plena..... Y con esa luz en mis ojos azulados, la reveladora, desperté de la realidad. Y empecé a contar mis pasos. A cada uno que sumo, queda uno menos para llegar hasta ti...Disfrutaré del paisaje hasta que llegue ese glorioso día en que todo sea como nada conocido.

domingo, 20 de enero de 2008

Las visitas

Hace un par de días leí en el blog de Javi Chan un post llamado "La insoportable levedad del contador de visitas". Además de que me menciona en él, cosa que me hizo realmente mucha gracia, trata de refilón un tema que me es de actualidad. Las visitas. Dice Javi Chan que a él no le gusta recibir visitas físicas (que no blogueras), cosa que entiendo perfectamente, aunque me atrevo a llevarle la contraria (siempre desde el cariño) y apuntar que, a veces, las visitas te dan más de lo que tú llegas a ofrecerles.
Para ejemplificar mi nueva teoría me baso en las dos visitas que he recibido esta última semana. La primera habitó durante unos días en mi salón y durmió en el colchón, nada cómodo por cierto, Rest for One de imitación. Le invité a mi humilde morada sin a penas conocerle y por hacerle un favor (a simple vista parece algo peligroso pero nada más lejos de la realidad, ahora no me voy a poner a daros los detalles pero digamos que era una persona de confianza). El tema es que, al contrario de lo que imaginaba, la convivencia fue incluso mejor que con alguna de mis amigas. Hubo una especie de sincronización inmediata en cuanto a las tareas del "hogar". La visita me preparaba el desayuno, había olvidado lo bien que sienta un cafetito caliente por la mañana. Fregaba los platos, me acompañaba a la compra y la organizábamos juntos. Y, encima, me regaló una plantica la mar de maja como agradecimiento a mi hospitalidad. A lo que yo pensé "¡si he estado como una reina, madre mía!"...
La segunda visita respondió a una invitación formal. Tuve el placer de cocinar para mi mejor amiga, Rosa, y su futuro marido, Dani. Era la primera vez que venían a cenar a casa y que probaban mi mano culinaria. En el menú entraba mi plato fuerte, la tortilla de patata. Y, la verdad es que me superé. Era mi primera visita oficial como mujer soltera (jajaja qué bien suena) y corroboré mi buen hacer en la faceta "no man" en la que me encuentro. La verdad es que con Dani y Rosa no cuesta nada ser anfitriona...
Mi conclusión es que hay visitas pesadas, que no te quitas de encima nunca, y otras muy agradables, como las de esta semana. La verdad es que yo echo en falta que me visite más gente. No soy muy de invitar, porque...digamos que soy así de rara. Pero vamos, que voy a hacer una excepción y os digo que estáis invitados a visitarme, que siempre habrá un bol de patatas fritas y una cervecita para quien quiera verme.

Trocitos de mi EGO

¡Ei! ¡si clicas en la imágen puedes verla más grande!


jueves, 17 de enero de 2008

Si el mundo acaba que lo haga antes de que me sienta culpable

Hoy el egoísmo me ha acariciado el cuello con una sutileza imprevista. He sabido desde el primer momento que quería camelarme con alguna intención oculta, como siempre. Pero he dejado que desplegara sus armas. Esta vez se ha aliado con la tentación, el muy puñetero. Sabe tocar mis puntos débiles. Que si un suave roce, una caricia casi involuntaria, un toque de inteligencia para captar mi atención ¡Se las sabe todas! Y cuando ya me tiene convencida e intuye que me voy a rendir sólo con el soplo de su intención...¡Golpe de efecto! Entra en escena la cobardía... Y en mitad del sobresalto de realidad aparece el deseo a lo prohibido...Y otra vez vuelta a empezar. Que si sí, que si no..Que quiero pero no puedo, que puedo pero está mal...Y de repente ¡ZAS! la decisión. Ella me dice claramente lo que tengo que hacer, sin remilgos, sin medias tintas, sin miedos....
Y lo hago, porque la convicción no tiene vuelta de tuerca...Llega con ella la emoción, la alegría y el descaro... Irremediablemente encadenados, tarde o temprano, a la culpabilidad y la decepción.

martes, 15 de enero de 2008

¿Qué pasa con los vecinos?

Me mudé al piso desde donde escribo este blog hará unos 8 meses. Para ser más exacta, el día de mi 24 cumpleaños, el 6 de mayo de 2007. Un día que marca un antes y un después en mi vida emocional, el día en el que me forzaron a abandonar una monotonía que añoro en contadas ocasiones. Ese día, sin saberlo, desperté a un nuevo mundo lleno de complejas relaciones amistoso-pasionales-sexuales que nunca llegaré a entender. Y ese mismo día descubrí a mis vecinos. Una pareja encadenada a las broncas y los polvos de reconciliación, cuya máxima es el escándalo. Desde aquella noche no he podido evitar montarme mi propia película sobre cómo deben ser ellos, los otros, los extraños que se gritan, se insultan y acaban llegando al orgasmo en cuestión minutos.

A mi me da que él es un tipo de estos de camisa azul y pantalón beige con ralla de plancha. Rizos engominados y nautics. Ni alto ni bajo, mofletudo y con ojos de experto economista que trabaja en el banco de papá. A ella me la imagino bajita, morena con el pelo largo, de voz chillona y muy emotiva. Usa la lágrima con facilidad. Pero tiene suficiente picardía como para provocar en él ese sentimiento de culpabilidad que le retiene en casa después de una gran bronca. Normalmente les escucho cuando me voy a dormir. Son bastante previsibles. Suelen pelearse y reconciliarse (siempre sexualmente hablando) los jueves y los sábados sobre las dos de la madrugada. Al principio creía que era una especie de venganza del destino. Yo, que había terminado una relación de forma tortuosa y me encontraba sola, además de tener que soportar la tensión del llanto de la morena bajita, tenía que oír los gritos de su placer sexual. ¡¡¡Madre mía!!! ¿Qué he hecho yo para merecer esto?

Ahora ya a penas les oigo, me he acostumbrado tanto a mi casa, a mi ambiente, a los ruidos de esta zona, que ya ni me despierto por la noche. Y cuando lo hago y les oigo, me cuesta nada y menos volver a dormirme. ¿Será que para mi, igual que para ellos, lo suyo se ha vuelto monótono?

lunes, 14 de enero de 2008

¡No puedo dejar de oir a Frank!

Frank Bell - "The Penguin"


Otras canciones chulísimas:

http://www.youtube.com/watch?v=Y5mWD0ftMTc
http://www.youtube.com/watch?v=2q9TzAwKewE

Más sobre Frank:
http://www.myspace.com/frankbell
http://www.frankbell.net

sábado, 12 de enero de 2008

Reto 1: 48 horas de verdad

A veces mentimos, por miedo a las consecuencias o por cobardía. A veces omitimos la verdad, por no admitr nuestros errores, por creer que así estamos siendo más fuertes. A veces ocultamos nuestros sentimientos, por temor al rechazo, por creer que no estamos a la altura.

En muchas ocasiones ocultar la verdad nos saca de situaciones incómodas. Lo hacemos sin pensar, sin razonar, sólo es una reacción de autodefensa. Creemos que necesitamos protegernos de los demás y creamos una coraza suficientemente resistente para que nadie la atraviese, para que nadie nos deje "con el culo al aire".

Yo admito haber dicho alguna mentira, de esas llamadas "piadosas" (que no hacen daño a nadie excepto a mi, pero que si no las dijera dolerían a todos, incluso a mi). Admito haber omitido la verdad y autoconvencerme de cosas realmente poco creibles. Y admito haber ocultado mis sentimientos por miedo a no obtener la respuesta que esperaba.

Quiero hacer un experimento. Decir la verdad a cualquier cosa que me pregunten durante las próximas 48 horas. Y ver qué pasa. A lo mejor todo queda igual, a lo mejor algo cambia, a lo mejor todo empeora, a lo mejor todo mejora....Así que ya sabéis, el suero de la verdad corre por mis venas ¿Tenéis alguna pregunta?

miércoles, 9 de enero de 2008

Un guiño al espectador

Queridos "pocos pero bien avenidos" lectores de mejorquebien.blogspot.com. Hoy quiero hablaros directamente a vosotros. A los que me leéis guardando vuestro respetable anonimato y a los que me dejáis algún que otro comentario. A los primeros deciros que aprecio vuestro esfuerzo, por leerme y por aguantaros las ganas de ponerme un comentario del tipo "pero qué loca estás tía". A los segundos ¿qué puedo deciros que no os haya dicho ya? Que me encanta descubrir nuevos comentarios y saber cuales son vuestras reacciones a cerca de lo que escribo, de lo que siento.

Habiendo superado ya la dudosa barrera de las mil visitas, me atrevo a proponeros un juego. Después de todo lo escrito, de todo lo dicho, de todo lo destapado, habéis descubierto más de mi de lo que yo soy capaz de conocer. Seguro que todos os habéis formado algún tipo de imagen en la cabeza de cómo debo ser, psicológicamente hablando, claro. Conocéis mi yo más profundo. Ahora, en un afán (no sé si demasiado pretencioso) de provocar un feedback entre nosotros, me atrevo a pediros que me contéis lo primero que se os viene a la cabeza cuando pensáis en la palabra "locura".... ¡Al dueño/a de la mejor respuesta le invito a una caña! Que en este país no dan duros a cuatro pesetas...

Un abrazo a todos los mejorquebieneros

domingo, 6 de enero de 2008

Estoy preparada

Hoy soy un poco más feliz. Y no porque haya hecho nada especial. De hecho me he pasado casi todo el domingo tirada en el sofá viendo pelis y series en el ordenador. Tampoco es porque haya encontrado el trabajo de mi vida, aunque reconozco que, para como están las cosas hoy en día, no me puedo quejar del que tengo. Ni siquiera es porque haya encontrado a una persona que me haga sentir que soy capaz de saltar y estar quieta al mismo tiempo, sé que llegará, no tengo prisa.
Hoy soy un poco más feliz porque a lo tonto, a lo tonto, he dado un paso de gigante, hacia adelante, definitivo y sin vuelta atrás. Hoy he dejado de decir "no estoy preparada para ti" y he dicho "tú no estás preparado para mi". Es una determinación que debí tomar hace tiempo ya. pero creo que todo lo que he vivido, lo que he fallado y lo que he tenido que superar por mi misma me ha hecho más fuerte, más sabia y me ha traido hasta este mismo punto.

Yo tenía una rosa muy linda. Blanca, impoluta, perfecta. La cuidaba lo mejor que sabía, aunque, a veces, del mismo miedo a que se marchitara acababa perjudicandola. Un día esa rosa quiso alejarse de mí, ver mundo, probar si habría alguien que la cuidaria mejor que yo. Y se fue. Entonces pensé que debía ser mejor si quería que la rosa se diera cuenta que nadie la iba a cuidar como yo. Y me esforcé por ser todas esas cosas que la rosa quería que fuera. Me esforcé, una y otra vez. Entonces la tuve en mis manos con cuentagotas, algunas veces, cuando ella quería volver porque vislumbraba mis cambios. Y venia y se iba. Cuando no estuvo yo seguí con mi vida, conocí a otras rosas muy lindas y me olvidé del dolor que me provocó su abandono. Pero mi rosa blanca volvió, en varias ocasiones, la recogí, la tuve en mis manos. Y sentí que cada cosa que hacía por ella pasaba un filtro imaginario que nunca iba a poder superar. Quería ser como ella quería que yo fuera. Y así una y otra vez. Y cuando se iba, yo volvia a caer, para tener que levantarme de nuevo. Y dolía, dolía muchisimo.

Ahora lo que más duele es darse cuenta de que la rosa blanca ya no es tan blanca, ya no es tan perfecta, ya no es la misma. Ya no quiero ser más esa persona que necesita el visto bueno de su rosa. Porque yo soy una rosa en mi misma, mi rosa, roja, viva, con espinas, pero mias. Y hoy me levanto y grito "Si, estoy preparada. Estoy preparada para ser yo misma. Para no dejarme empequeñecer por naide. Para estar por encima de lo malo que proyectas en mi. Para saber quienes son mis amigos de verdad. Los que me hacen olvidar que hubo un tiempo en el que fui una infeliz, los que me hacen olvidar que aún quedan cicatrices, los que no me hacen sentir que estoy loca por las cosas que pienso y digo". Hoy me burlo del llanto de ayer, porque no tenía ningún sentido, porque ya no queda nada de aquella rosa que merezca una sola lágrima.

De nuevo gracias a todos aquellos que no me hacen sentir que mi razonamiento es un delirio. Os debo mucho.