miércoles, 5 de diciembre de 2007

El Loco

El Loco es el que ve más allá de donde mira. Es el imperfecto dueño de una percepción infinita. El Loco suma experiencias y genera dudas, salta obstáculos y siembra temores. El Loco vive en la incertidumbre rodeada de certeza. El Loco escucha, mira, observa. Busca un sitio sin querer encontrarlo. Es distinto, extraño, antagónico. El Loco sigue caminando en soledad cuando los cuerdos le señalan.

El Loco mira al yo profundo. A lo que hay más allá de donde nosotros mismos podemos llegar a ver. Lo interno, lo desconocido, lo verdadero. Lo inconsciente, lo subconsciente, lo tremendista, lo banal, lo incontrolable, lo insoportable. Pasaremos la vida intentando entenderlo, pero nunca lograremos saber qué lo hizo así y cómo controlarlo. Y, sin darnos cuenta, marcaremos nuestro objetivo en lo externo, lo lejano, y huiremos de lo importante, de lo que parte de nosotros mismos.

El Loco no busca un sentido. Porque el Sentido encuentra al Loco, nunca al revés.

Al principio y al final El Loco es el más cuerdo de todos.



EL LOCO
GIBRÁN KHALIL GIBRÁN (1918)

Me preguntáis como me volví loco. Así sucedió:Un día, mucho antes de que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño y descubrí que me habían robado todas mis máscaras -si; las siete máscaras que yo mismo me había confeccionado, y que llevé en siete vidas distintas-; corrí sin máscara por las calles atestadas de gente, gritando:-¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!Hombres y mujeres se reían de mí, y al verme, varias personas, llenas de espanto, corrieron a refugiarse en sus casas. Y cuando llegué a la plaza del mercado, un joven, de pie en la azotea de su casa, señalándome gritó:-Miren! ¡Es un loco!Alcé la cabeza para ver quién gritaba, y por vez primera el sol besó mi desnudo rostro, y mi alma se inflamó de amor al sol, y ya no quise tener máscaras. Y como si fuera presa de un trance, grité:-¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras!Así fue que me convertí en un loco.Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido, pues quienes nos comprenden esclavizan una parte de nuestro ser.Pero no dejéis que me enorgullezca demasiado de mi seguridad; ni siquiera el ladrón encarcelado está a salvo de otro ladrón.

1 comentario:

kaka dijo...

El loco es mi amigo, mi confidente, parte de mi, y parte de ti.

Viva el loco y viva el vino!!