lunes, 30 de julio de 2007

La sencillez de una palabra

La palabra:
¡Cruel vendedora de humo!
Cazadora de sentimientos profundos
Rebotas en la mente una y otra vez
Porque nadie puede escapar a tu agridulce embrujo

Sobrevives al olvido cuanto más cruel eres
Y luego

Silencio

Y mueres y revives, en un círculo vicioso que nunca acaba
Te despiertas, te desperezas y vuelves a ser tú, en otras formas, en otro envoltorio, pero tú...
frágil y serena.
Tu crueldad no es más que la intención con la que naces
Y en eso tú eres la más inocente de todas

Palabra ven. Envuelve mi mente. Sin tí sólo hay vacío.
Sin tí, yo no soy nada.